In memoriam
La Asociación de Magistradas Electorales de las Américas (AMEA) despide con profundo pesar a Miriam Suyapa Barahona Rodríguez, magistrada del Tribunal de Justicia Electoral de Honduras (TJE) e integrante de nuestra asociación, cuya trayectoria constituye un referente de vocación y compromiso con el servicio público.
Desde sus inicios como jueza de sentencia en la Corte Suprema de Justicia de Honduras hasta su desempeño como magistrada del TJE, Miriam Barahona acumuló una sólida experiencia en diversas ramas del derecho —civil, violencia doméstica, niñez, penal, entre otras—. Este recorrido no solo da cuenta de su capacidad técnica, sino también de una profunda sensibilidad hacia los contextos sociales en los que la justicia se materializa.
Su liderazgo institucional se hizo evidente al asumir la presidencia rotativa del TJE entre septiembre de 2021 y septiembre de 2022, durante la etapa de consolidación del órgano electoral creado en 2019, y nuevamente en el proceso electoral 2024–2025. Bajo su conducción, el tribunal fortaleció sus áreas de formación, investigación y capacitación electoral; se potenció la Oficina de Comunicación y Protocolo; se puso en marcha el Aula Virtual del TJE; y se impulsó la firma de convenios desde la Oficina de Relaciones Internacionales y Cooperación. Estos esfuerzos contribuyeron a edificar un órgano jurisdiccional robusto, transparente y cercano a la ciudadanía.
Su perfil profesional destacó también por un sólido componente académico. Fue licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales con orientación en Derecho Penal, máster en Derecho Penal y cursó estudios de posgrado en Derecho Penal y Procesal Penal. Ejerció como notaria pública y se desempeñó como docente universitaria en las cátedras de Derecho Civil, Teoría General del Proceso y Derecho Procesal. Desde la academia, contribuyó a la formación de nuevas generaciones de juristas, dejando una huella imborrable.
En 2022, Miriam Barahona se convirtió en la primera mujer en presentar su postulación como magistrada a la Corte Suprema de Justicia de Honduras en el proceso correspondiente, un gesto que refleja su liderazgo y su compromiso con la apertura de espacios para las mujeres en los más altos niveles de decisión judicial.
Más allá de sus logros profesionales, quienes la conocimos destacamos su calidad humana y don de gentes. En la comunidad electoral internacional tuvimos la oportunidad de escuchar sus posiciones jurídicas, siempre cimentadas en el conocimiento y la experiencia que acumuló desde muy joven. Incluso en momentos de adversidad personal, mantuvo su entrega a la función pública, participando activamente en las labores institucionales sin excusas, ejemplo de responsabilidad y dedicación.
Su legado es el de una jurista excepcional, una servidora pública comprometida y una mujer que abrió camino. Su vida nos recuerda que la justicia electoral no es solo una función técnica, sino también una alta responsabilidad democrática.
Con estas líneas, rendimos un homenaje póstumo a la lucha profesional y personal de una mujer incansable, madre de familia, disciplinada jurista y funcionaria comprometida, que será recordada por su carácter y sus aportaciones a la comunidad electoral internacional. Desde la AMEA, honramos su memoria con gratitud y sororidad. Su ejemplo seguirá inspirando a quienes creemos en una democracia igualitaria y al servicio de la ciudadanía.
Asociación de Magistradas Electorales de las Américas