Ética Electoral

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Ética Electoral

2019-11-26T11:06:04+00:0019 noviembre, 2019|Glosario|

La ética electoral remite a una serie de principios, valores y máximas de conducta básicos para el desarrollo de elecciones limpias, competitivas, imparciales, en fin, auténticamente democráticas. La referencia a la ética electoral debe entenderse en el contexto de la preocupación por la integridad de los procesos electorales, tanto en lo referido a la conducta de las autoridades y funcionarios como a los demás actores relevantes: partidos políticos, dirigentes, candidatos, observadores, periodistas y ciudadanos que asumen funciones en la mesas de votación.

Tradicionalmente se distingue a la ética del derecho por ser este último un orden normativo heterónomo y coercible, al tiempo que la moral es un orden autónomo y no coercible. La autonomía propia de la norma moral significa que esta solo obliga en la medida en que el sujeto la considera obligatoria y vinculante. La obligatoriedad no tiene origen en una autoridad externa que impone el cumplimiento de la norma con independencia de la voluntad de cada sujeto. Por otra parte, y como  consecuencia de lo anterior, la norma moral no es coercible, es decir que no se puede imponer su cumplimiento forzado.

En la actualidad asistimos a una “juridización” de la ética en numerosas áreas de la actividad humana. Ante el creciente y expandido fenómeno de la corrupción y la relativización de los consensos sociales en torno a lo que está bien y lo que está mal, las sociedades recurren a la sanción de leyes que incorporen esos principios básicos para dotarlos de objetividad y hacerlos exigibles. Las leyes de ética pública son un ejemplo de este proceso.

 

Autor: Delia Ferreira

Definición completa: www.iidh.ed.cr/capel/