“La política es asunto de los que participan, si no lo haces, serás gobernado por quienes sí lo hagan”
Platón
Como abogado joven, panameño, quien ha tenido la oportunidad de trabajar dentro de la esfera pública, he presenciado de cerca cómo se toman decisiones que impactan directamente la vida de los ciudadanos. Me ha sorprendido ver cómo personas razonables, preparadas o incluso desinformadas, emiten su voto motivadas por factores que poco tienen que ver con propuestas o programas de gobierno. Fue en ese punto cuando algo despertó en mí una inquietud personal por entender qué realmente impulsa a una persona a votar como lo hace.
La politica siempre me ha llamado poderosamente la atencion, no solo por su influencia evidente en la estructura del Estado, sino por su gran dimension humana y emocional, según diversos testimonios, vivencias y lecturas, pude notar que el voto no siempre es un acto racional; muchas veces es una respuesta visceral una herencia familiar, una promesa o inclusive una ilusion netamente renovada. Esta mezcla de percepciones y emociones es precisamente lo que me llevó a explorar y a escribir un poco sobre la psicología del voto.
Este articulo busca explorar y aportar a la literatura académica panameña una perspectiva que mezcla teoría, contexto sociopolítico y elementos culturales propios de idiosincracia democrática y en donde renacen algunas preguntas inclusive ya hechas por estudiosos de la materia ¿Qué papel juegan el miedo, la esperanza o el desencanto? ¿hasta qué punto influyen los liderazgos carismáticos, la desinformación, los incentivos económicos o el clientelismo? A partir de estas preguntas, se abre un camino de análisis que no solo explica el voto como fenómeno individual, sino también como reflejo colectivo de nuestras aspiraciones, frustraciones y creencias.
En cada eleccion, muchas personas acuden a las urnas con la esperanza de influir en el rumbo o dirección de un país. Pero ¿qué motiva realmente a una persona a votar por un candidato y no por otro? ¿Es acaso una decision racional, emocional, heredada o simplemente impulsiva? Como un ciudadano panameño, observador y parte de la realidad política, siempre me ha inquietado lo poco que se habla en términos científicos y psicológicos de lo que realmente ocurre detrás del acto de votar. No basta con entender la mecánica electoral, es necesario comprender al votante.
El proceso de decisión electoral es un complejo ajedrez psicológico de emociones y aspectos racionales que influyen en las decisiones del sufragio, es por ello que detrás de cada decisión electoral no solo hay razonamientos lógicos o propuestas concretas, sino tambien un cúmulo de emociones, percepciones, ideas y razonamientos, lo que en psicologia se conoce como heurística, que no es más que atajos mentales que nos permite resolver problemas y emitir algún criterio con plena eficiencia, en donde en este caso en concreto se alinean a las esferas políticas. La psicología del voto explora cómo los ciudadanos procesan la información, evaluan a los candidatos y terminan inclinándose por una opción que muchas veces responde más a impulsos inconscientes que a un análisis racional. En este articulo abordaremos los principales factores psicológicos que influyen en el comportamiento electoral, desde la identidad grupal y los sesgos cognitivos, hasta la influencia del miedo y la esperanza en tiempos de incertidumbre.
Es propicio dedicar unas lineas sobre el cómo nace, se desarolla y se entrelaza el concepto de la heurística junto el tema central de este artículo y es que según data en la década de 1950, por el cognitivo Herbert Simon se introdujo el concepto en el que, si bien las personas se esfuerzan por tomar decisiones racionales, el juicio humano está sujeto a limitaciones cognitivas, ya que las decisiones racionales implicarían sopesar los posibles costos y beneficios de cada alternativa.
Según estudios, las heurísticas enmarcan un rol fundamental tanto en la toma de decisiones como en la solución de problemas, ya que recurrentemente nos avocamos a atajos mentales cuando estamos necesitando una solución rapida o en el momento. Existen a su vez, diversas teorías que respaldan la confianza que se le brinda a la heurística como por ejemplo:
| Principales teorías sobre el uso de heurísticas en la toma de decisiones | |
| Teoría | Sustento |
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Sustitución de atributos |
Las personas reemplazan cuestiones complicadas por otras más fáciles de responder, aunque guarden cierta relación. |
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Reducción del esfuerzo |
La heurística se usa como una forma de ahorro mental, evitando gastar energía extra en la toma de decisiones. |
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Rápido y económico |
Estas estrategias permiten decidir de manera veloz y, en algunos casos, con bastante precisión, adaptándose a ciertos contextos. |
Elaboración propia
Es muy interesante cómo se entrelaza la psicología y la rama del derecho en la esfera electoral, evolucionando a una psicología con investidura jurídica y es que no podemos dejar de lado el hecho de que se complementan entre sí, ya que juega un papel fundamental el raciocinio psicológico a la hora de tomar una decisión, transportándonos así al bosquejo de decidir en un paraguas netamente político en donde hay muchos factores en común ya sea por una preferencia visiblemente marcada o análisis y/o estudios de los planes de gobierno que muy atinadamente dan a conocer los candidatos desde el cargo presidencial hasta el concejal.
Ahora bien, las heurísticas, entendidas como mecanismos cognitivos simplificadores, constituyen recursos utilizados por los individuos para tomar decisiones en condiciones de información limitada o de incertidumbre. Aunque favorecen la eficiencia en el razonamiento práctico, también generan el riesgo de incurrir en sesgos sistemáticos. El siguiente cuadro resume algunos de los principales tipos de heurísticas identificados en la literatura psicológica y su aplicación en situaciones cotidianas.
| Tipos de heurísticas | |
| Tipo de heurística
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Definición |
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Disponibilidad
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Toma de decisiones basándose en la facilidad con la que se recuerda algo. |
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Familiaridad |
Hace referencia a cómo las personas tienden a tener opiniones más favorables sobre personas, lugares o cosas en concreto que ya han experimentado. |
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Representatividad |
Toma de decisiones comparando la situación actual con el prototipo mental más representativo que se tenga. |
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Afectar |
Toma de decisiones influenciadas por las emociones del individuo en el momento. |
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Anclaje |
Implica la tendencia a dejarse influenciar excesivamente por la primera información que escuchamos o aprendemos. |
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Escasez |
Es por la cual se considera las cosas escasas o menos disponibles como inherentemente más valiosas. |
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Prueba y error |
Tipo de heurística en la que las personas utilizan diversas estrategias para resolver un problema hasta encontrar la que funciona. |
Elaboración propia
Visto lo anterior, se sintetizan los principales tipos de heurísticas, descritos con base en un ejercicio de elaboración propia. Cada definición ha sido formulada procurando resaltar los elementos esenciales que caracterizan a cada heurística y diferenciarlas entre sí. Este recurso busca no solo sistematizar la información, sino también facilitar un análisis comparativo que permita comprender su utilidad práctica en los procesos de juicio y toma de decisiones.
Ahora bien, el proceso de toma de decisiones constituye un aspecto fundamental en distintos ámbitos de la vida personal y profesional. Con el fin de organizar y aclarar algunas estrategias que pueden contribuir a elegir de manera más consciente y efectiva, he elaborado el siguiente cuadro. En él se presentan diversos enfoques y consideraciones que permiten analizar alternativas, reducir sesgos y alcanzar decisiones mejor fundamentadas.
| ¿Cómo tomar mejores decisiones? | |
| Factor | Explicación |
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Desacelerar |
Tomarse un poco más de tiempo para tomar una decisión que puede ayudar a ver las cosas con más claridad y a tomar mejores decisiones. |
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Identificar el objetivo |
Se tiende a visualizar en lo que nos funciona y a tomar decisiones que nos benefician, pero es viable hacerse siempre ciertas interrogantes como: ¿Existirá algún objetivo común que se pueda alcanzar y que beneficie a todas las partes? o ¿Habrá otras personas que se verán afectadas por esta decisión? |
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Procesa tus emociones |
La toma de alguna decisión suele estar influenciada por experiencias o emociones que salen a relucir, es por eso que hay que hacerse la interrogante ¿Tu decisión se basa en hecho o en emociones? |
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Reconocer el pensamiento de todo o nada |
Al enfocarnos en una decisión, el común denominados es creer que hay que elegir un camino definido y a veces hay situaciones que implican dos opciones o hasta una tercera, que ni siquiera habíamos considerado en un inicio, por eso es importante reconocer las posibilidades de todas las opciones involucradas en lugar de pensar en un plano en el que se piensa en todo o en nada. |
Elaboración propia
Como puede observarse, el cuadro resume de manera sistemática distintas pautas orientadas a optimizar la toma de decisiones. Cada una de las estrategias expuestas ofrece un aporte específico: desde el análisis racional de la información hasta la valoración de la experiencia previa y la intuición. En conjunto, estas herramientas permiten comprender que decidir mejor no depende de un único método, sino de la integración equilibrada de distintos criterios que se ajustan a la situación concreta.
En síntesis, las heurísticas representan recursos cognitivos valiosos que facilitan la toma de decisiones en la vida cotidiana, ya que permiten reducir la carga mental y agilizar procesos que de otro modo serían más complejos. Sin embargo, es fundamental reconocer que estos atajos mentales no están exentos de riesgo, pues su uso excesivo puede derivar en conclusiones erróneos o juicios poco racionales. Por ello, frente a decisiones relevantes, resulta recomendable dedicar un espacio adicional para reflexionar sobre las alternativas disponibles y considerar distintas perspectivas. Este ejercicio de análisis deliberado contribuye a disminuir sesgos y aumenta la probabilidad de adoptar decisiones más adecuadas.
En otro plano, es preciso agregar que en los inicios del American National Election Studies (Estudios Electorales Nacionales), se destacaron dos ideas clave de la psicología social: por una parte, la identificación con grupos sociales y la necesidad de coherencia personal. El libro The American Voter (1960) fue crucial al afirmar que la conexión con un partido político, adquirida en la infancia, suele mantenerse en la adultez y guía cómo las personas interpretan la política. Otro estudio contemporáneo mostró que las campañas políticas raramente cambian la decisión del votante, ya que este tiene ideas formadas antes de que comiencen.
Si bien la psicología política ha desarrollado ejemplares contribuciones a la explicación de la participación política y del comportamiento electoral, es importante señalar que las mismas se centran principalmente en investigar las razones que explican la participación electoral, más que las preferencia electorales en sí mismas, así como el análisis y estudios en cuanto a la intención del voto de los ciudadanos centrándose inclusive en variables críticas como la ideología política, confianza institucional, eficacia política, democracia, conocimiento político, entre otros.
En la actualidad, el estudio del comportamiento electoral ha alcanzado una notable amplitud y profundidad, dado que los votantes y los procesos electorales han de ser fenómenos meramente coyunturales para convertirse en objeto de análisis sistemático y multidisciplinario. Diversas investigaciones han puesto de relieve que las preferencias de los electores frente a los candidatos pueden agruparse en dos grandes categorías: internas y externas.
Las primeras se relacionan con factores intrínsecos al individuo, como su ideología, valores, identidad política o predisposiciones emocionales, mientras que las segundas responden a elementos contextuales, tales como la situación económica, la influencia de los medios de comunicación o el desempeño de las instituciones. Esta doble dimensión permite comprender con mayor rigor las motivaciones que orientan la decisión de voto y explica la complejidad inherente al comportamiento electoral contemporáneo.
En suma, la psicología del voto revela que la decisión electoral no es un acto aislado ni puramente racional, sino el resultado de una compleja interacción entre factores internos y externos que configuran la percepción del votante. Las emociones, los valores, la identidad social y la memoria colectiva inciden tanto como las condiciones económicas, el contexto político o el papel de los medios de comunicación. Este entrelazamiento explica por qué el voto no responde únicamente a programas o propuestas concretas, sino también a símbolos, narrativas y representaciones que generan adhesión o rechazo en el electorado.
De esta manera, el análisis psicológico del voto permite comprender que los ciudadanos no solo eligen representantes, sino que expresan, a través de las urnas, su pertenecia, expectativas y temores frente a la realidad social. Reconocer la influencia de estos elementos resulta indispensable para interpretar las dinámicas democráticas contemporáneas y para fortalecer el diseño de estrategias políticas y jurídicas que promuevan una participación más consciente e informada.
CONCLUSIONES
El análisis de la psicología del voto permite advertir que la decisión electoral es un fenómeno multifacético, en el que se entrelazan motivaciones internas, como la ideología, los valores y las emociones, con factores externos relacionados con el contexto económico, político y social. De esta forma, el voto deja de concebirse como una simple elección racional y se entiende como una manifestación de percepciones, identidades y expectativas colectivas.
Este enfoque ofrece un aporte relevante al estudio jurídico y político de los procesos electorales, pues pone de relieve la importancia de comprender al ciudadano no solo como sujeto de derechos, sino también como antor influido por variables psicológicas que moldean la democracia contemporánea. A partir de ello, se abre la necesidad de impulsar investigaciones interdisciplinarias que profundicen en estas dinámicas y permitan diseñar mecanismos institucionales y comunicacionales que fomenten una participación electoral más consciente, informada y representativa.
Finalmente, la psicología del voto nos recuerda que detrás de cada elección existe un entramado de percepciones, emociones y contextos que trascienden la lógica puramente racional. Comprender esta complejidad no solo enriquece el estudio del derecho y la ciencia política, sino que también contribuye a fortalecer la calidad de la democracia, en la medida en que permite reconocer al votante como un sujeto integral cuyas decisiones reflejan tanto convicciones individuales como realidades colectivas.
En definitiva, este articulo académico no agota la vastedad del campo de la psicología del voto; más bien ofrece algunas pinceladas que buscan iluminar cómo los ciudadanos deciden en las urnas, con la intención de abrir el debate y motivar nuevas aproximaciones desde distintas disciplinas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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PÁGINAS WEB
https://www.tec.gob.ar/cual-es-el-rol-de-las-emociones-y-la-psicologia-en-el-voto/
https://charotoscano.com/psicologia-politica/
https://news.neuvote.com/the_psychology_of_voting/