Centro de Estudios y Monitoreo Digital (CEMD): un laboratorio de datos al servicio de la democracia

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Centro de Estudios y Monitoreo Digital (CEMD): un laboratorio de datos al servicio de la democracia

2021-01-27T10:29:49-05:0027 enero, 2021|Artículo Nacional, Destacado|

Con la creación de la Unidad de Medios Digitales (UMD), por medio de Decreto 1 del 2 de enero de 2018, y en el marco de las Elecciones Generales del 5 de mayo de 2019, el Tribunal Electoral ha tenido como norte, mas no el único, la búsqueda e identificación de cuentas en redes sociales que pudieran estar violando las normas electorales, entre otras funciones internas de la institución.

 

Sin embargo, con el transcurrir de los procesos internos de los partidos políticos; constitución de nuevos partidos políticos; recolección de firmas de precandidatos por libre postulación, entre otras faenas propias de la vida y cultura política del país, y dentro del nuevo paradigma social, al que el sociólogo español, Manuel Castells, ha denominado como “sociedad red”, la UMD asumió la tarea de encabezar la elaboración y promoción del Pacto Ético Digital (PED) del Tribunal Electoral.

 

En palabras del magistrado segundo vicepresidente del Tribunal Electoral, Alfredo Juncá Wendehake, quien coordina el trabajo de la UMD, el PED “surge para hacer un llamado a la conciencia cívica de los actores políticos en las redes sociales y para mantener un debate respetuoso de las ideas” [1].

 

El PED, como primera iniciativa de este tipo en Latinoamérica, vino a significar, no que no existiesen o se evitaran las transgresiones y faltas a las normas electorales, sino que la “ciudadanía se levantó para darle un espaldarazo al Tribunal Electoral […], incluso llamar la atención de ciudadano a ciudadano a aquellos que estaban haciendo un mal uso a las redes sociales[2].

 

Entre los compromisos específicos, sobre el buen uso de las redes sociales, el PED señala los siguientes:

 

  1. No hacer uso de cuentas falsas y “bots” para desinformar o guiar maliciosamente al electorado hacia conclusiones o para promover propaganda electoral a favor o en contra de aspirantes, precandidatos, candidatos y partidos políticos.
  2. Promover el buen uso de las redes sociales y estar vigilantes ante la aparición de “fake news” o noticias falsas que puedan poner en peligro el proceso electoral. Ante la duda, buscar fuentes confiables de información antes de difundir mensajes falsos. [3]

 

De esta manera, con la creación de la Unidad de Medios Digitales y la elaboración del Pacto Ético Digital, el Tribunal Electoral ha ampliado, hacia el ecosistema digital, su visión de trabajar por el fortalecimiento de la democracia y, en cierta manera, “institucionalizar” el buen uso de las redes sociales durante el período de campaña electoral.

Fake News y Democracia

 

En el año 2016, el Diccionario Oxford[4] seleccionó el término post-truth (posverdad en español) como palabra del año, definiéndola como “circunstancias en la que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que las apelaciones a las emociones y las creencias personales”, intentando explicar con ella los resultados del referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea y la victoria electoral del presidente Donald Trump, creando un matrimonio entre el consumo de noticias falsas durante estos eventos electorales y los resultados de los mismos.

 

Sin embargo, el término no era nuevo. Ya había aparecido en un artículo para la revista The Nation[5] en 1992, escrito por el guionista Steve Tesich, donde argumentaba que “la sociedad estadounidense ha tomado la decisión consciente de vivir en un mundo posterior a la verdad, a expensas de la democracia”.

 

A continuación, el término fue introducido en el libro del 2004 The post-truth era: dishonesty and deception in contemporary life[6]¸ del escritor norteamericano Ralph Keyes. De acuerdo al autor, “en la era de la posverdad, las fronteras entre la verdad y la mentira, la honestidad y la deshonestidad, la ficción y la no ficción se difuminan. Engañar a los demás se convierte en un desafío, un juego y, en última instancia, un hábito”.

 

En adelante, el término sería utilizado con más frecuencia por políticos, periodistas, analistas y otros. Tanto es así que ya aparenta ser de uso común entre las personas, hasta para los asuntos más triviales, convirtiéndose así las fake news o noticias falsas en el fenómeno más visible de lo que se ha denominado como posverdad[7].

 

Si bien es cierto, no existe evidencia contundente que demuestre una relación directa entre la decisión de voto y el consumo de fake news durante los procesos electorales. Lo que sí parece claro es que las noticias falsas tienen un mayor alcance que los hechos y los datos; que el medio casi natural para su esparcimiento es a través de las redes sociales y servicios de mensajería móvil; y que por ellas la conversación pública esté sufriendo una especie de desfiguración.

 

De acuerdo al Digital News Report 2020[8] del Instituto Reuters y la Universidad de Oxford, alrededor de un tercio de las personas (31%) usa grupos de Facebook y otras redes sociales para obtener noticias e información local.

 

En este mismo sentido, un estudio de Pew Research Center[9] concluyó que el 18% de los adultos estadounidenses utilizan las redes sociales como medio principal para informase sobre noticias políticas y electorales, por encima de las cadenas de televisión (13%). Solamente superado por noticas en sitios web y aplicaciones (25%).

 

Estos cambios de hábitos de consumo de información noticiosa también han llevado a una reinterpretación de conceptos, de forma que se pueda entender mejor la propagación de las fake news en las redes sociales.

 

Partiendo del supuesto que la frase fake news está polarizada en virtud de que las personas la utilizan como táctica comunicativa para calificar como “falsas” aquellas noticias que no apoyan sus posiciones y “verdaderas” las que sí lo hacen; un estudio de Massachusetts Institute of Technology (MIT) publicado en Science Magazine[10], que analiza la propagación de noticias falsas sobre las verdadera, define “noticia” como cualquier historia o reclamo con una afirmación”.

 

Este mismo estudio observó de tuits, entre 2006 y 2017, que noticias comprobadas por plataformas de verificación tenían menor alcance que los rumores. La cascada de noticias falsas se difundía entre 1,000 y 100,000 personas, mientras que las noticias comprobadas rara vez llegan a 1,000 personas. Siendo las noticias falsas sobre política las que tenían mayor alcance y mayor velocidad en su difusión.

 

Frente a esta realidad, muchas son las iniciativas de las compañías tecnológicas y medios de comunicación que intentan neutralizar la propagación de noticias falsas en redes sociales y en Internet. Entre ellos, The Trust Project[11] de Facebook, Google y Bing que es indicador de veracidad que amplía la información contextual sobre las noticias; Fact Check[12] de Google que coteja fragmentos de texto con las publicaciones; o Transparency Center[13] de Twitter que revela quién está detrás de la publicidad política que se publica.

 

CEMD: La iniciativa del Tribunal Electoral

 

Como observamos en sus compromisos, el PED es enfático en evitar la propagación de “fake news” o noticias falsas que puedan alterar la decisión de voto de los ciudadanos, y así mismo poner en peligro el proceso electoral.

 

Sin embargo, asumir un compromiso ético por el buen uso de las redes sociales no se circunscribe únicamente al contexto electoral, sino al de la vida democrática misma.

 

Es así como el Tribunal Electoral reestructura la UMD, y por medio del Decreto 34 de 20 de diciembre de 2019 crea el Centro de Estudios y Monitoreo Digital[14], que además de las funciones que ya desempeñaba, se agregan nuevas, entre las que destaca la de realizar estudios, análisis e informes sobre temas de su competencia, basados en data, indicadores, métrica, entre otros.

 

Esta reestructuración administrativa ha convertido al PED en una especie de fact-checker, donde desde sus cuentas de redes sociales se dedica a la verificación de alguna información que circula en el entorno digital. Especialmente, durante la pandemia por COVID-19, donde el tráfico de información, verdadera o falsa, ha aumentado el volumen, a tal punto que ha sido calificado por la Organización Mundial de la Saludo como una infodemia.

 

De acuerdo al Global Digital Report 2020[15] de We Are Social y Hootsuite, para enero de 2020 existían en Panamá 2.63 millones de usuarios de Internet; 4.86 millones de teléfonos celulares y 2.40 millones de personas activas en redes sociales, aumentando en un 9% con respecto al informe del año anterior.

 

El mismo reporte ubica a Facebook como la red social más utilizada en el país, con 1.80 millones de usuarios, seguida de Instagram con 1.60 millones; LinkedIn con 700 mil usuarios y por último, Twitter, con 469 mil usuarios activos.

 

Frente a un escenario amplio y de constante crecimiento, el trabajo de verificación de información es solo una, de muchas posibilidades, que tiene el CEMD para la elaboración de estudios, análisis e informes. Es innegable que la transformación de la sociedad implica también una transformación digital. La forma de comunicarnos, relacionarnos, nuestros hábitos y costumbres y nuestras formas de participación política. Y en este mismo sentido, también está cambiando la forma en la que vemos a la sociedad y la analizamos.

 

Es por esto que algunos centros de pensamiento o think tanks como el Pew Research Center han creado unidades donde utilizan métodos computacionales de ciencias sociales para complementar y ampliar la agenda de investigación, por medio de la recopilación de datos de textos, audiovisuales y el comportamiento en las redes sociales.

 

Las investigaciones del Pew Research Center Data Lab[16] han explorado la comunicación online de congresistas estadounidenses con los ciudadanos; han analizado las formas en las que los estadounidenses utilizan las redes sociales; la utilización de imágenes y videos en redes sociales como recursos de comunicación política de los partidos políticos; hasta retórica religiosa de predicadores en redes sociales.  Todo desde el análisis de datos digitales y la interacción que se genera en el nuevo espacio de la sociedad digital.

 

El auge de las redes sociales, vistas como plataformas de interacción, ha motivado al desarrollo de nuevas formas de estudiar los fenómenos sociales, a través del análisis y procesamiento de datos, utilizando herramientas y servicios digitales creadas para estos fines.

 

Esta nueva sociología digital, como subdisciplina de la sociología, se orienta hacia la comprensión del uso de los medios digitales como parte de la vida diaria de la sociedad. Que, en definitiva, no es la misma vida que antes.

 

Es por esto que el CEMD del Tribunal Electoral asume esta nueva tarea investigadora, con el objetivo de ofrecer a los ciudadanos nuevos modelos de pensamiento y entendimiento, que ofrezcan una mejor compresión de la sociedad y de la democracia digital. Pues, como señala el sociólogo Manuel Castells[17],“(el) Internet no es simplemente una tecnología; es el medio de comunicación que constituye la forma organizativa de nuestras sociedades…”.

 

[1] https://www.tribunal-electoral.gob.pa/te-realiza-lanzamiento-y-firma-del-pacto-etico-digital/

[2] Juncá Wendehake, Alfredo; Discurso del magistrado Alfredo Juncá en la XXXIII Conferencia de la Asociación de Organismos Electorales de Centroamérica y del Caribe; Revista Mundo Electoral, año 12, N.°36, págs. 12 – 22.

[3] https://pactoeticodigital.com/Pacto_Etico_Digital.pdf

[4] https://languages.oup.com/word-of-the-year/2016/

[5] Tesich, Steve, A Government of Lies, The Nation, https://www.questia.com/magazine/1G1-11665982/a-government-of-lies

[6] https://ralphkeyes.com/book/the-post-truth-era/

[7] Rubio, Rafael; Los Efectos de la Posverdad en la Democracia; Revista de Derecho Político, N° 103, septiembre – diciembre 2018, págs. 191 – 228.

[8] https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/digital-news-report-2020-resumen-ejecutivo-y-hallazgos-clave

[9] https://www.journalism.org/2020/07/30/americans-who-mainly-get-their-news-on-social-media-are-less-engaged-less-knowledgeable/

[10] https://science.sciencemag.org/content/359/6380/1146.full

[11] https://thetrustproject.org/

[12] https://toolbox.google.com/factcheck/explorer

[13] https://transparency.twitter.com/

[14] Decreto 43 de 20 de diciembre de 2019 “Que crea el Centro de Estudios y Monitoreo Digital (CEMD), reestructurando la Unidad de Medios Digitales (UMD), publicado en Boletín del Tribunal Electoral N° 4641 de martes 14 de enero de 2020.

[15] https://datareportal.com/reports/digital-2020-panama

[16] https://www.pewresearch.org/methods/about-data-labs/

[17] https://www.uoc.edu/web/cat/articles/castells/castellsmain12.html