Actualidad, Modernización y Digitalización de Plataformas para el Futuro Electoral

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Actualidad, Modernización y Digitalización de Plataformas para el Futuro Electoral

2021-11-24T10:01:42-05:0024 noviembre, 2021|Artículo Nacional|

Palabras claves: Democracia digital, Digitalización de torneos electorales, Plataformas digitales y elecciones.

I. Introducción

El fortalecimiento de los mecanismos electorales y la actualización constante de las herramientas utilizadas para la organización, planificación y ejecución de los procesos electorales constituyen la labor principal de las instituciones responsables de organizar y supervisar el quehacer electoral de los países, al menos de aquellos en democracia. Lo anterior, considerando que solamente con sistemas y herramientas robustas, modernas y actualizadas, se puede estar más cerca de alcanzar el ideal democrático: elecciones libres, justas y transparentes. La democracia mal podría ser entendida como un fenómeno estático, puesto que va evolucionando y adaptándose, de acuerdo con las circunstancias. Por lo que no es de sorprenderse que la democracia encontrara utilidad en las nuevas tecnologías y que estas, a su vez, pudiesen ser aplicadas para optimizar los procesos democráticos. Así, con el surgimiento de la denominada “democracia digital”, los Estados se abren paso a múltiples oportunidades, puesto que este concepto es entendido como poner el internet y la tecnología al servicio de la ciudadanía, para que contribuya en la consolidación del sistema democrático1.

No obstante, y a pesar de la inminencia de la era digital aplicada a los procesos en la esfera pública y privada, la implementación de nuevas tecnologías, específicamente en la esfera electoral, debe ser planificada caso a caso. Es decir, modelos importados, donde no se consideran las necesidades y características de la población, la infraestructura, el nivel de confianza y receptibilidad a estas nuevas tecnologías por parte de la ciudadanía, podrían representar mayores perjuicios y desventajas para el sistema democrático y la institucionalidad del país2. Por ende, la aplicación de estas nuevas tecnologías en procesos electorales debe ser antecedido por estudios exhaustivos en la materia, identificando los casos de éxito en otras latitudes, las similitudes y diferencias de la población foco de la aplicación de la nueva tecnología, con la población del caso de estudio, así como también, implementando campañas de información y educación integrales, que aborden las interrogantes de la ciudadanía, anticipando las teorías o noticias falsas que busquen confundir o desestabilizar el proceso electoral. Así, esta obra tiene como objetivo llevar al lector por un recorrido de recopilación, análisis y estudio de diversas alternativas de implementación de herramientas digitales en los procesos electorales. Lo anterior, a fin de mostrar una aproximación fundamentada en la experiencia nacional e internacional, del futuro de los torneos electorales en la era digital.

II. Actualidad electoral democracia digital

La democracia digital es un concepto que se ha ido incorporando a las conversaciones y estudios en materia digital. Es la nueva forma de entender y ejercer la democracia, utilizando las herramientas y tecnologías de la comunicación actuales. Para algunos teóricos (Chadwick, 2018), la democracia digital es la utilización de las tecnologías de la información y comunicación para mejorar e incluso, en algunos casos, desplazar la democracia representativa3. Lo anterior, a nuestro juicio, ya que las barreras tradicionales que tiene la ciudadanía para participar activamente, por ejemplo, en las decisiones políticas, pueden ser reducidas, en gran medida, gracias a las nuevas tecnologías. En un futuro, que no aparenta ser lejano, la relevancia de los gobiernos locales, en conjunto con la universalización del internet, podría ocasionar que para diversos asuntos, la forma de toma de decisiones utilice mecanismos que serán más a fines a la democracia directa ateniense de los años 507 a.C que a la democracia representativa occidental de cinco décadas atrás. Así las cosas, la democracia digital que, según académicos, es entendida como un concepto tridimensional (Kneuer, 2016), donde la primera dimensión está relacionada con las condiciones básicas, es decir, aquellos requisitos sin los cuales la democracia digital no puede subsistir, es decir: 1. La infraestructura técnica (acceso al internet); 2. Libertad de acceso y uso del internet. Por tanto, la existencia de reglas y normativa básica que permitan el libre acceso y uso del internet es igual de importante que la existencia de infraestructura técnica que pueda garantizar el acceso universal al internet para toda la población4. La segunda dimensión es la participación digital. Esta dimensión puede ser considerada ligeramente más compleja, puesto que abarca la participación en línea, no solo de la ciudadanía sino también de los líderes del gobierno y las organizaciones. Es decir, hay una distinción entre la participación “de abajo hacia arriba” que de la participación “de arriba hacia abajo” (Kneuer, 2016). Esta participación, independientemente del actor, se realiza en cuatro niveles: información, diálogo, monitoreo y toma de decisiones. Es decir, si lo vemos desde la perspectiva de la ciudadanía (de abajo hacia arriba), es facultad de los ciudadanos participar de la democracia digital, ya sea buscando información relevante sobre planes de gobierno u otros, utilizando canales digitales para contactar políticos o tomadores de decisiones (a través de redes sociales, correos electrónicos o páginas de internet), monitoreando la labor de ciertos actores relevantes o, si desean ser tomados en cuanta en roles de toma de decisiones, por ejemplo: peticiones en línea, firmando campañas o enviando propuestas a políticos)5. De igual forma, la participación digital “de arriba hacia abajo” también utiliza herramientas para lograr esos niveles de participación y conexión con la ciudadanía.

Por último, la tercera dimensión corresponde al gobierno digital. Este mecanismo está reservado para la participación “de arriba hacia abajo” ya que solamente puede ser en una vía, del gobierno hacia el público. El objetivo del gobierno debe ser aspirar a servicios cuyos costos sean reducidos, eficientes y transparentes. Lo anterior, a fin de reducir la corrupción e incrementar la satisfacción de la ciudadanía, y por ende, la legitimidad del gobierno6.

22014. Tecnologías Aplicadas al Ciclo Electoral. [ebook] Disponible en: https://www.oas.org/es/sap/docs/deco/tecnologias_s.pdf P. 6.
3Chadwick, A. (2018, December 17). E-democracy. Encyclopedia Britannica. Disponible en; https://www.britannica.com/topic/e-democracy
4Kneuer, M., 2016. E-democracy: A new challenge for measuring democracy. International Political Science Review, [en linea] 37(5), pp.666-678. Disponible en: <https://www.researchgate.net/profile/Marianne-Kneuer/publication/310733789_E-democracy_A_new_challenge_for_measuring_democracy/links/5c42f78a-92851c22a38006ae/E-democracy-A-new-challenge-for-measuring-democracy.pdf>

III. Ciclos electorales

Comprendiendo los conceptos y dimensiones de la democracia digital, nos corresponde ahora adentrarnos en los sistemas electorales como tal, es decir, vislumbrar el funcionamiento de las democracias tradicionales y los ciclos que la integran, a fin de, posteriormente, fusionar conceptos y dar vistas a las diversas formas de aplicar la democracia y las herramientas digitales de comunicación e información, en los procesos y ciclos democráticos tradicionales. Como primer punto, es fundamental comprender que los procesos electorales y, en sí, la organización electoral, abarca más que solo el día de la votación.

Las instituciones garantes de salvaguardar y hacer cumplir la democracia en los países, como en nuestro país lo es el Tribunal Electoral de Panamá, deben cumplir con procesos previos y posteriores al día de la elección que, además de estar relacionados entre sí, son interdependientes, puesto que el éxito del torneo electoral está condicionado a la correcta ejecución de cada uno de precitados procesos. Para los fines de esta investigación, utilizaremos la división propuesta por la Organización de los Estados Americanos (Tecnologías Aplicadas al Ciclo Electoral, 2014), donde el proceso electoral se divide en tres periodos que, en su conjunto, componen el ciclo electoral, a saber: 1. Periodo preelectoral, 2. Periodo electoral y, 3. Periodo poselectoral. El periodo preelectoral incluye, más no se limita, a las actividades que deben ser realizadas a fin de que los ciudadanos puedan ejercer el derecho al sufragio, así como el derecho a ser elegidos en un sufragio. Estas actividades pueden dividirse en aquellas relacionadas al 1) marco jurídico que regirá la elección, por ejemplo: actualización de la legislación aplicable mediante procesos de reforma, el sistema de circunscripción electoral, entre otros; 2) la planificación y ejecución, donde se determina el presupuesto, fondo y financiamiento electoral, además se publica el calendario electoral y se inician las actividades de logística para la preparación del día de la elección; 3) la educación y capacitación, que incluye no solo la educación cívica e información a los electores, sino también la formación para el personal electoral, los partidos políticos y candidatos que buscan participar en la contienda; 4) Registro Electoral, donde se lleva a cabo la acreditación de observadores, la actualización del padrón electoral (también conocido como empadronamiento de ciudadanos), y el reconocimiento de los partidos y candidatos; y por último, 5) Campaña electoral, donde las autoridades vigilan y sancionan las infracciones dentro de la contienda, se brinda el financiamiento a los partidos, además de la educación sobre los códigos de conducta para el proceso electoral, tales como lo son el Pacto Ético Electoral y el Pacto Ético Digital en Panamá, herramientas donde los candidatos y la ciudadanía en general, se comprometen a ser vigilantes del correcto comportamiento durante la contienda electoral, dentro y fuera de las redes y plataformas digitales7.

Por su parte, al referirse a la etapa electoral, la Organización de los Estados Americanos (Tecnologías Aplicadas al Ciclo Electoral, 2014), se refiere al día o días posteriores de la elección, desde la apertura de las mesas hasta el escrutinio y transmisión de resultados8. Es decir, 1) las votaciones, conteo de votos y jornada electoral, donde se incluyen no solo las elecciones nacionales, sino también aquellas especiales y en el exterior y; 2) verificación de los resultados, a fin de brindar los resultados oficiales a la ciudadanía, sanear las reclamaciones y recursos y mostrar el cómputo de los resultados. Por último, se denominó etapa poselectoral a aquella donde se integran las actividades tales como elaboración de estadísticas, rendición de cuenta de gastos de campaña, inicio de la reforma legal a fin de fortalecer el funcionamiento de la institución, auditorías, evaluaciones, entre otros. Habiendo estudiado los conceptos y procesos que deben ser seguidos por los organismos de planificación y ejecución electoral, es viable proceder en nuestra investigación, a fin de determinar cómo pueden ser aplicadas las innovaciones que la era digital nos propone, en cada uno de los procesos electorales. A. Digitalización y aplicación de nuevas tecnologías en la fase preelectoral.
La etapa preelectoral es óptima para la implementación de procesos digitales que faciliten y optimicen la organización, generación y actualización de listado de votantes, registro de candidatos, observadores y otros intervinientes en el proceso electoral, así como la disposición generalizada para el público de campañas de educación y entrenamiento, entre otras.

1. Registro Civil y Registro Electoral
El Tribunal Electoral de Panamá, en aras de brindarle a la ciudadanía servicios modernos, descentralizados y automatizados, implementó una plataforma informática denominada “Tribunal Contigo”9, donde los ciudadanos pueden gestionar, en línea, los principales trámites civiles y electorales que ofrece el Tribunal Electoral de Panamá.

Por ejemplo, en materia de registro civil, los ciudadanos tienen acceso a servicios tales como solicitar un duplicado de cédula de identidad personal, obtener la declaración de nacimiento de un hijo, realizar la declaración de defunción de un familiar. Por otro lado, en materia electoral, los ciudadanos pueden inscribirse o renunciar a un partido político, apoyar e inscribirse a un partido político en formación, cambiar de residencia, inscribirse para formar parte de los delegados electorales, entre otros. Estos servicios, además de poder ser realizados en línea, a través de un móvil, tableta o computador, pueden ser realizados en diversos “quioscos de autoservicio” que el Tribunal Electoral ha distribuido en puntos estratégicos en la República de Panamá. Lo anterior, a fin de hacer más inclusivo y participativo el proceso de digitalización y que los beneficios de este sean accesibles, incluso, para los ciudadanos en situaciones vulnerables10.

7Pactoeticodigital.com. Pacto Ético Digital. [en línea] Disponible en: https://pactoeticodigital.com
8En Panamá, la costumbre es que el resultado sea conocido por la ciudadanía el mismo día de la elección, al menos para el cargo presidencial. No obstante, hay países donde este periodo puede prolongarse por varios días.
9 https://tribunalcontigo.com/

Modificación y actualización de la norma electoral

Como hemos mencionado en apartados anteriores, la modificación y actualización de la normativa electoral es uno de los procesos considerados preelectorales, y que determinarán las reglas del torneo electoral y todos los pasos que deben ser concretados. En Panamá, por ejemplo, el Tribunal Electoral implementó los principios de transparencia, equidad, rendición de cuentas y fortalecimiento institucional en el proceso de consulta sobre la reforma del Código Electoral. Si bien, las medidas sanitarias a fin de mitigar los efectos de la pandemia ocasionada por el coronavirus dificultaron que se llevaran a cabo las discusiones para la reforma de la normativa electoral, se implementó una metodología digital que hizo posible, no solo la discusión de los actores tradicionales, sino también la recepción de propuestas por parte de la ciudadanía a través de medios digitales. Esta metodología incluyó envió y recepción de información, así como manejo de comunicaciones y almacenamiento de datos vía digital, la utilización de programas automatizados para la transcripción de audios y la apertura de canales digitales para la transmisión de las deliberaciones y la recepción de propuestas por parte de la ciudadanía11. En otros países, los gobiernos también han optado por aplicar novedosas herramientas a fin de tener una colaboración estrecha con la ciudadanía para la implementación, modificación o reformulación de iniciativas legislativas y políticas públicas. No descartamos que estas herramientas, tales como lo son Mygov, en India; Better Reykjavik, en Islandia; y Wiki Legis, en Brasil, puedan ser aplicadas a los procesos electorales12. B. Digitalización y aplicación de nuevas tecnologías en la fase electoral
Las tecnologías en la etapa electoral son aquellas dirigidas, ya sea, a la captura del voto (acto de votación), y a la contabilización, transmisión y divulgación de los resultados de las elecciones. En esta etapa, la aplicación de la tecnología puede ser implementada, sin perjuicio de mecanismo de votación del país (físico o electrónico). Lo anterior, considerando que ambos mecanismos son susceptibles de actualización y modernización, sin necesariamente implicar que todos los mecanismos de votación físicos o manuales deban ser transformados en mecanismos electrónicos. Como explicamos al inicio de esta investigación, la implementación de nuevas tecnologías dependerá de la infraestructura y las características sociales y culturales (entre otros factores) de la población, por lo que el voto electrónico no siempre será el mecanismo más recomendable en todos los casos. Muchos países deben recorrer una trayectoria de actualización digital y captación de recursos antes de poder implementar un mecanismo de votación electrónico confiable y seguro. Así las cosas, el voto electrónico será solo uno, y no el único, de los mecanismos que pueden ser aplicados a fin de modernizar la fase electoral. 1. Voto electrónico y Voto por internet Desde hace varias décadas, los Estados han implementado sistemas de voto electrónico, comenzando en 1989, cuando el gobierno belga fue pionero en la materia, utilizando tarjetas de banda magnética, donde los datos eran grabados con la ayuda de una pantalla táctil y un lápiz óptico; estas tarjetas eran posteriormente introducidas en urnas electrónicas que computaban automáticamente los resultados13. No obstante, debemos delimitar las diferencias entre el voto electrónico y el voto por internet, que a pesar de parecer similares, son conceptual y técnicamente diferentes. El voto electrónico se caracteriza por el uso de equipos informáticos preinstalados por la autoridad encargada de organizar las elecciones; por su parte, el voto por internet se caracteriza por el uso de un dispositivo, generalmente perteneciente al elector y conectado a internet, mediante el cual se ejerce el sufragio14.

En Panamá, por ejemplo, mediante el Decreto 12 de 21 de marzo de 2018 que adoptó el calendario electoral y reglamentó las Elecciones Generales del 5 de mayo de 2019, se estableció la votación electrónica en las mesas de votación ubicadas en el Centro de Convenciones ATLAPA15. Mientras que a través del Decreto 53 del 8 de octubre de 2019 se reglamentó el ejercicio del voto por internet de los inscritos en el Registro de Electores Residentes en el Extranjero.

Así vemos cómo es posible la implementación paulatina de mecanismos digitales en los procesos de votación; solamente la confianza de la ciudadanía en dichos procesos podrá brindarles a las instituciones garantes de las elecciones la legitimidad de seguir innovando progresivamente en mecanismos de ejercicio del sufragio.

2. Gestión de información para los votantes
Durante el periodo de la campaña electoral de 2019, el Tribunal Electoral implementó la herramienta Twitter Bussiness Solutions (TBS), un “bot” que permitía brindar una atención rápida y eficaz al usuario, accediendo a las respuestas de las preguntas frecuentes de los servicios que brinda la institución y facilitó información importante sobre las Elecciones del 5 de mayo de 2019. Además, la utilización de las nuevas redes sociales permitió que a través de la cuenta del @tepanama en Twitter, los usuarios pudieron conocer el número de mesa en el que les correspondía votar; hacer denuncias sobre las posibles faltas electorales, incluso permitía inscribirse como miembros de mesa para trabajar en las elecciones. Este servicio evolucionó, implementando la atención al público desde la plataforma Whatsapp, siendo una de las primeras instituciones públicas del país en ofrecer dicho servicio. 3. Autenticación del elector
La sustitución del padrón electoral por una herramienta digital es uno de los mecanismos que ha sido utilizado a nivel mundial. El “e-pollbook” es un dispositivo de almacenamiento y procesamiento que posee la información válida de los electores. Esto permite que el personal pueda escanear los documentos de identidad con los códigos de barra o bandas magnéticas y se verifique de forma automática la información biográfica del votante entre los registros. La Comisión Electoral del Distrito de Columbia, en los Estados Unidos, instaló computadoras portátiles dotadas de lectores ópticos de pistola, impresora de etiquetas y software con funcionalidades de redireccionamiento de votantes a centros de votación, autenticación de votantes, registros in situ durante la jornada electoral y voto temprano16.

C. Digitalización y aplicación de nuevas tecnologías en la fase poselectoral
Las tecnologías de la información y comunicación pueden ser aplicadas a esta fase, mediante automatización de procesos de rendición de cuentas sobre gastos de campaña por parte de partidos políticos o candidatos independientes. Por ejemplo, sistemas en línea de gestión de gastos, contribuciones, registros que sean accesible para los organismos de control.

IV. Conclusiones

La inminencia de la era tecnológica y de la digitalización de los procesos en la esfera pública y privada de nuestra sociedad es innegable. Los procesos electorales no son la excepción de ello, por lo que este trabajo tuvo como objetivo identificar cómo pueden ser fusionadas las tecnologías de la información y comunicación modernas, con las etapas y procesos electorales tradicionales. Nuestra conclusión es que, en efecto, hay oportunidad para mejorar. La tecnología y la transición de una democracia tradicional representativa a una democracia digital, cada vez más directa y participativa, nos da la oportunidad de mejorar y optimizar los procesos electorales, a fin de que los mecanismos de elección de gobernantes sean equiparables y cónsonos con la interconexión y participación que actualmente tiene la ciudadanía en la toma de decisiones de dichos gobernantes. Si bien, la implementación de los mecanismos digitales en procesos electorales debe ser progresivo, integrando a la ciudadanía en cada uno de esos cambios, debe ser constante. El compromiso de actualización permanente de las instituciones garantes de los procesos electorales es un aspecto fundamental para que la ciudadanía cuente con auténticos procesos electores libres, justos y transparentes.

Bibliografía

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Decreto 23 de 3 de junio de 2020, que reglamenta el funcionamiento de terminales en línea para la prestación de servicios descentralizados. Tribunal Electoral de Panamá, República de Panamá.
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El autor es magistrado del Tribunal Electoral de Panamá. Director de la Revista Mundo Electoral. Promotor del Pacto Ético Digital, primera iniciativa ética para el uso de internet y redes sociales en procesos electorales y del CEMD, primer Centro de Estudios y Monitoreo Digital en materia electoral de Latinoamérica. Presidente de la Comisión Nacional de Reformas Electorales 2020. Ha participado en distintos eventos electorales en la región en calidad de observador internacional y ha representado a Panamá en diversos foros internacionales. Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad de Panamá. Máster en Administración de Empresas (MBA) con especialidad en Comercio Internacional por la Universidad Católica Santa María La Antigua de Panamá. Master en Derecho Electoral por la Universidad de Castilla-La Mancha de España. Diplomado en Derechos Políticos en la Administración Electoral por la Universidad de Panamá.