LA REVISTA DE DERECHO ELECTORAL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE ELECCIONES COSTARRICENSE

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LA REVISTA DE DERECHO ELECTORAL DEL TRIBUNAL SUPREMO DE ELECCIONES COSTARRICENSE

2021-01-26T17:07:15-05:0026 enero, 2021|Artículo Internacional|

1.-   MULTIPLICACIÓN DE REVISTAS EDITADAS POR LOS ORGANISMOS ELECTORALES LATINOAMERICANOS

 

Pese al papel tan relevante que tuvieron los organismos electorales latinoamericanos en la normalización democrática de las últimas décadas del siglo pasado, en esa época prevalecía “la oposición a considerarse como responsables de la educación cívico-democrática, visualizándosele como parte de las tareas propias y exclusivas del régimen educativo formal, al que –a lo sumo– corresponde apoyar” (Sobrado, 2008, p. 3). Sus actividades de capacitación lucían circunscritas a las que demandaba la formación y actualización de sus cuadros burocráticos, así como a aquellas relativas a la preparación de los agentes electorales de cara a un evento comicial en particular.

 

Similar ajenidad se mostraba en relación con la investigación científica y la generación de doctrina sobre la democracia y sus elecciones, porque para eso estaban las universidades.

 

Esta percepción empieza a abandonarse con el cambio de siglo, debido a factores diversos pero interdependientes: el desencanto democrático y la consecuente merma de las tasas de participación electoral, la descomposición o debilitamiento del sistema de partidos en algunos países, la emergencia de gobiernos populistas y la repolarización ideológica de la región.

 

Este cambio se plasma, a nivel organizacional, con el surgimiento de centros, escuelas e institutos, adscritos a esa institucionalidad electoral y encargados (en mayor o menor medida) de la educación para el ejercicio de la ciudadanía y de la promoción de cultura democrática, con responsabilidades adicionales vinculadas con la investigación especializada y la producción editorial.

 

Sin pretender ser exhaustivos, podemos mencionar la Escuela electoral y de gobernabilidad del Jurado Nacional de Elecciones peruano en 2005, el Centro de estudios en democracia y asuntos electorales de la Registraduría Nacional del Estado Civil colombiana en 2007, el Instituto de formación y estudios en democracia del TSE costarricense y la Escuela de capacitación y educación electoral de la Cámara Nacional Electoral argentina en 2009, el Instituto de formación y capacitación cívico-política y electoral del Tribunal Supremo Electoral guatemalteco, el Instituto de formación y capacitación ciudadana del Consejo Nacional Electoral hondureño y el Centro internacional de capacitación e investigación electoral del Instituto Nacional Electoral mexicano en 2010, el Instituto de estudios democráticos del Tribunal Electoral panameño en 2014 y el Instituto para la democracia intercultural del Tribunal Supremo Electoral boliviano en 2017.

 

Vemos entonces que, a las funciones tradicionales de esos organismos electorales, “…en los últimos años se ha  sumado un nuevo ámbito de acción: la formación y educación para la democracia.  Sea desde los parlamentos o desde el seno de los propios organismos electorales, se ha percibido la necesidad de que aquellos contribuyan al fortalecimiento de los sistemas democráticos mediante una labor pedagógica, más allá de la gestión de los comicios”.  “Se ha abierto así todo un camino para la construcción de la ciudadanía en Latinoamérica, a través de acciones educativas de las instancias electorales” (Aguilar, I. y Picado, H., 2012, pp. 109 y 125).

 

Se trata de un período de poco más de una década, que coincide con la época en que también aparecen revistas dedicadas a los estudios electorales, auspiciadas por la misma institucionalidad electoral y que en algunos casos encarga a esos emergentes centros, escuelas e institutos.

 

Sin considerar las revistas editadas por organismos electorales subnacionales (como los mexicanos por ejemplo), de seguido se consignan aquellas que a la fecha no han sido descontinuadas:

 

Tabla 1 (elaboración propia)

País Organismo electoral nacional Título de la Revista Año de primer número
Bolivia Tribunal Supremo Electoral Andamios 2016
Colombia Registraduría Nacional del Estado Civil Revista Nuestra Huella

Revista Democracia Actual

2007

2018

Costa Rica Tribunal Supremo de Elecciones Revista de Derecho Electoral 2006
Ecuador Tribunal Contencioso Electoral Revista Justicia Electoral y Democracia 2014
México Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación Justicia Electoral 2007
Panamá Tribunal Electoral Mundo Electoral 2008
Perú Jurado Nacional de Elecciones Revista Democracia y Elecciones 2013
Perú Oficina Nacional de Procesos Electorales Revista Elecciones 2002

 

Podemos concluir entonces que la proliferación de revistas auspicias por los organismos electorales de la región está vinculada con un cambio de paradigma de estos, cuya razón de ser empieza a trascender la organización y el arbitraje de las elecciones. La América Latina de inicios del siglo XXI les impuso la urgencia de tener un rol activo en la comprensión del fenómeno político-electoral, en la defensa de la democracia como modo de convivencia social y en la generación y difusión de conocimiento y cultura democráticos, como única manera de hacer sostenible en el tiempo la apuesta democrática regional y evitar el retorno a su pasado autoritario reciente.

 

2.-  LA REVISTA COSTARRICENSE

El primer número de la Revista de Derecho Electoral (RDE) del Tribunal Supremo de Elecciones costarricense (TSE) vio la luz a inicios del año 2006, como expresión de esa tendencia regional a la que nos hemos referido.

Fue concebida como una publicación semestral, de carácter digital[1] y guiada por la filosofía open access, para difundir investigaciones y estudios científicos sobre la democracia y las elecciones.

 

A pesar del equívoco que puede causar su denominación, desde su aparición albergó aportes de distintas ciencias sociales, bajo la consideración de que ese objeto solo puede ser abordado desde una perspectiva multidisciplinaria, dado que las normas electorales son un factor cuyo surgimiento, alcance y reforma solo pueden ser explicados y comprendidos a partir del fenómeno político y sociológico que pretenden regular. También a partir de su primer número, la RDE ha dado cabida al dato jurisprudencial; a fin y al cabo, como lo decía el Chief Justice Hugues, la Constitución (y la ley) es lo que los jueces dicen que es, por el rol integrador y dinamizador de la norma escrita que tiene la jurisprudencia.

 

La estructura básica de la RDE se ha mantenido, del mismo modo, inalterada: la encabeza la sección Autor invitado, seguida de Aportes desde el TSE y luego la de Colaboraciones externas.  Esa columna vertebral es altamente reveladora de la naturaleza y propósito de la publicación. Se trata de alentar y potenciar la reflexión del juez y del administrador electoral costarricense, pero definiendo un espacio paralelo para incluir también la visión de académicos e investigadores, nacionales y extranjeros, en torno al fenómeno electoral costarricense, regional e internacional.  Así, a la perspectiva multidisciplinaria se agrega la comparada.

 

También ha sido permanente el esfuerzo por procurar y mantener el rigor académico de la RDE. Gracias a ello, hoy está incluida y altamente evaluada en índices de tanto prestigio como Latindex, Dialnet y Redib. En ese mismo orden de ideas, cuenta con un Consejo Científico Externo integrado por académicos de gran renombre de Latinoamérica y España.

 

El pasado mes de julio se publicó el emblemático número 30 de la RDE, que el 18 de agosto fue presentado por la brillante investigadora Flavia Freidenberg[2], miembro de ese Consejo Científico, quien ha sido autora invitada en tres oportunidades, incluyendo el primero y último número de la RDE.

 

Ese mismo trigésimo número incluye un artículo que suscribimos Hugo Picado y yo (en nuestra respectiva condición de coordinador del Consejo Editorial y director de la RDE) bajo el título Un antes y un después: el aporte de la Revista de Derecho Electoral a los estudios electorales en Costa Rica (2006-2020).  Se trata de un examen detenido sobre la naturaleza, historia y proyección de la publicación[3], que da cuenta del significativo acervo doctrinal que ha construido a lo largo de tres lustros.

 

Constata, por ejemplo, que al número 29 la RDE reunía 338 artículos con enfoque jurídico (47%), politológico (35,7%), histórico (5,9%), sociológico (3,5%) y otros (7,6%). De ese conjunto de aportes, el 30,4% de sus autores eran funcionarios del TSE y el resto fueron suscritos por autores externos a la institución; de estos últimos, casi dos tercios eran investigadores extranjeros, predominando los mexicanos (31), los españoles (25) y los argentinos (15).

 

Resalta, por otra parte, el creciente nivel de atención que genera la RDE (en el 2018 se alcanzó el recórd anual de consulta del respectivo espacio web con 106.692 visitas) y el alto impacto académico que ha tenido.  Sobre este último aspecto, menciona que el curso Derecho Constitucional II de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR), la más grande y de mayor trayectoria del país, actualmente se concentra sobre la teoría de la democracia y el derecho electoral costarricense, y en su bibliografía tienen un peso fundamental artículos extraídos de la RDE (para el segundo semestre de 2020 representan un 66,66% de esa bibliografía).

 

Este dato es altamente significativo.  En primer término, porque nos hace recordar que se trata del primer curso especializado, a nivel de grado, que la historia de nuestras facultades de derecho reporta[4].  En segundo lugar, en tanto refleja la escasísima producción de literatura especializada que predominaba en Costa Rica antes del 2006 y el papel clave que ha desempeñado la RDE en la construcción de una doctrina nacional sobre el derecho electoral. Estos factores combinados nos permiten hoy defender, en nuestro medio y con mayor fuerza, la tesis de la autonomía de esa rama jurídica[5].

 

El artículo concluye del siguiente modo:

Quince años después, la RDE no solo ha contribuido a llenar un vacío doctrinal preexistente, sino que se ha convertido en una publicación referencial de los estudios electorales en Costa Rica, además de albergar un significativo acervo de investigaciones sobre los sistemas electorales latinoamericanos y del mundo.

La RDE fue creada con el doble propósito de incentivar el estudio jurídico electoral en Costa Rica y divulgar las investigaciones de académicos y funcionarios electorales nacionales y extranjeros. Los datos desglosados en este trabajo, derivados de los 29 números publicados de la RDE, hacen pensar que la publicación ha mantenido una ruta apropiada para cumplir esos objetivos.

La RDE ha puesto a escribir a los funcionarios electorales costarricenses que, de otra manera, no divulgarían el producto de su conocimiento y experiencia, ha recopilado investigaciones de costarricenses y extranjeros sobre sistemas electorales, ha sabido navegar en las aguas de una rama del derecho que exige el diálogo con aportes interdisciplinarios y, finalmente, como producto del TSE, mantiene el impulso para seguir enfrentando nuevos retos como publicación académica (Sobrado y Picado, 2020, p. 124).

 

3.-  LOS PUENTES QUE LA REVISTA HA IDO FORJANDO DE CAMINO

Luego de tres lustros de existencia y de treinta números editados, la RDE se ubica en una etapa de consolidación y madurez, que la colocan como uno de los referentes regionales en la promoción y difusión de estudios electorales de carácter científico, muchos de cuyos autores gozan de incuestionable prestigio y proyección internacional.

 

Llegados a este punto podemos constatar cómo sus páginas han forjado sólidos puentes que facilitan distintos tipos de diálogo fecundo y provechoso.

 

El primero y más obvio de los puentes tendidos es entre el TSE y la academia.  Magistrados y funcionarios se han habituado a sistematizar sus experiencias, a explorar respuestas en un contexto teórico y a exponer los resultados en artículos de nivel académico; los académicos, por su parte, han encontrado un prestigioso sitio para dar a conocer sus investigaciones, al paso que ello los ha estimulado a iniciar o continuar con sus indagaciones científicas sobre lo electoral.  Además, las conferencias y ponencias de eventos patrocinados por el TSE y su Instituto de Formación y Estudios en Democracia (IFED)[6] encuentran su natural espacio de difusión en la RDE.

 

Esta, de otra parte, ha permitido vincular a la praxis político-electoral con la reflexión teórica, con efectos virtuosos en la orientación de las reformas electorales. Un buen ejemplo de esto lo fue el número decimoquinto de la RDE, que incluyó una sección especial sobre el voto preferente y que recoge las ponencias presentadas en un seminario internacional que organizó el TSE en punto a la misma temática; evento y ponencias que evidenciaron los negativos efectos no deseados que ha tenido su instauración en distintos países de América Latina, lo cual hizo que perdiera impulso la idea que rondaba de introducir esa forma de votación en Costa Rica.

 

Un segundo puente resulta del enfoque multidisciplinario de la RDE.  Este produce un diálogo entre distintas ramas de las ciencias sociales, permitiendo como decíamos una comprensión más profunda del fenómeno democrático y electoral.

 

Un tercer puente que la RDE ha construido surge de abrir sus puertas editoriales a autores extranjeros y a análisis de otros casos nacionales y de plano comparado.  Como producto de ello, el lector puede acceder a un horizonte más amplio y poner en perspectiva el régimen electoral de Costa Rica, vislumbrando sus diferencias y oportunidades de mejora. Sí, le permite atisbar lo que se hace mejor en otros entornos y (más importante aún) sus experiencias fallidas (para no repetir errores que pueden ser caros).

 

El último puente al que quiero referirme comunica a los distintos organismos electorales latinoamericanos entre sí.  Por una parte, funcionarios y ex funcionarios electorales de toda la región figuran como autores destacados en sus distintos números, con el consecuente fortalecimiento de las relaciones entre esos organismos. Por otra parte, no deben olvidarse las oportunidades que brinda el establecimiento de vínculos con otras revistas electorales[7].

 

Sobre este particular -y con ello voy a concluir- quiero destacar el convenio de “Cooperación y Asistencia Recíproca” que suscribieron el 18 de abril de 2008 el TSE y el Tribunal Electoral de Panamá (TE), a fin de enriquecer y procurar la mayor difusión posible de la RDE y de la revista Mundo Electoral del TE. Dentro de los mecanismos previstos, se definió insertar un link recíproco en el sitio web de cada revista; también promover la publicación de artículos y aportes de los magistrados y colaboradores en la revista homóloga y, además, intercambiar copias impresas de cada edición de las revistas; finalmente, se formalizó el compromiso de reseñarse recíprocamente en cada nuevo número de las revistas indicadas.

https://revistamundoelectoral.com/

 

Ese convenio, que me correspondió firmar en representación del TSE y su RDE, todavía hoy proyecta sus efectos.  Primero, porque nuestra revista sique reseñando los números de Mundo Electoral; y segundo porque, cuando me invitaron a escribir este artículo, sentí la obligación de aceptar, a pesar de las complejidades de agenda que supone la dirección de un organismo electoral en época pandémica.

 

4.-  BIBLIOGRAFÍA CITADA:

Aguilar, I. y Picado, H. (Jul.-Dic., 2012). La formación en democracia: nueva tendencia en los organismos electorales latinoamericanos. En: Revista de Derecho Electoral (14), 92-115. Recuperado de: https://www.tse.go.cr/revista/art/14/aguilar_picado.pdf

 

Galván, F. (1993). El principio de legalidad en materia electoral. En: Tendencias contemporáneas del derecho electoral del mundo. Memoria del II Congreso Internacional de Derecho Electoral. México: UNAM.

Mena, M. M. y Montero, R. (Jul.-Dic., 2012). Estudio Bibliométrico de la Revista de Derecho Electoral del Tribunal Supremo de Elecciones. En: Revista de Derecho Electoral (14), 92-115. Recuperado de:  https://www.tse.go.cr/revista/art/14/mena_montero.pdf

Picado, H. y Aguilar, I. (Ene.-Jun., 2020). El Instituto de Formación y Estudios en Democracia: logros y retos en su primera década”. En: Revista de Derecho Electoral (30), 131-151. Recuperado de: https://www.tse.go.cr/revista/art/30/picado_aguilar.pdf

 

Sobrado, L. A. (Ene.-Jun., 2008). Educación cívico-democrático y su abordaje a través del IFED. En: Revista de Derecho Electoral (5), 1-11. Recuperado de:

http://www.tse.go.cr/revista/art/5/IFED_sobrado.pdf

 

Sobrado, L. A. y Brenes, L. D. (Jul.-Dic., 2016). Enseñanza del derecho electoral en Costa Rica. En: Revista de Derecho Electoral (22), 31-42. Recuperado de:

https://www.tse.go.cr/revista/art/22/sobrado_brenes.pdf

 

Sobrado, L. A. y Picado, H. (Ene.-Jun., 2020). Un antes y un después: el aporte de la Revista de Derecho Electoral a los estudios electorales en Costa Rica (2006-2020). En: Revista de Derecho Electoral (30), 111-129. Recuperado de:

https://www.tse.go.cr/revista/art/30/sobrado_picado.pdf

 

 

 

 

 

[1]A pesar de ese carácter, tradicionalmente se han impreso doscientos ejemplares de cada número para que, además de suministrarlos a sus autores, figuren en los fondos documentales de distintas bibliotecas y centros de documentación del país.

[2] Las limitaciones que impone la actual pandemia impidieron que la presentación fuera presencial, como había sido tradicional.  En su lugar, lo hicimos vía zoom y la retransmitimos por el Facebook live institucional.  Este cambio de formato fue sorprendentemente provechoso. Pudimos contar con una presentadora ubicada fuera del país y el evento tuvo una notable difusión: a unas cuantas horas de concluida la conferencia de la profesora Freindenberg, el video había sido consultado por más de tres mil personas.

[3] Sobre la misma temática puede consultarse a Mena y Montero (2012).

[4] El programa de Derecho Constitucional II, antes de la última reforma de la malla curricular de la Facultad de Derecho de la UCR, incluía el control de constitucionalidad y la justicia constitucional, para pasar luego a la teoría de la democracia y el derecho electoral. El profesor Luis Diego Brenes y el suscrito abogamos, en el marco del Congreso Académico de la Facultad de Derecho de 2016 que antecedió a esa reforma curricular, por la pertinencia de crear un curso especializado en derecho electoral, preferiblemente con esa denominación o al menos desembarazando a Derecho Constitucional II de su primera parte(Sobrado y Brenes, 2016).  Esta segunda opción es la que finalmente se adoptó y es en el segundo ciclo lectivo de 2020 que se implementó.

[5]Recodemos que “…el Derecho Electoral es autónomo, porque existe legislación especializada –criterio legislativo−; porque se han instituido tribunales electorales especializados –criterio jurisdiccional−; porque, aun cuando escasa todavía, existe literatura jurídica especializada en la materia –criterio científico−, y porque en las instituciones educativas donde se imparte la profesión jurídica, existen asignaturas especializadas sobre el tema. Finalmente, porque el derecho electoral ha estructurado su propio lenguaje científico; el significado de las voces usadas no puede buscarse con éxito en los diccionarios de consulta ordinaria, sino únicamente en los especializados de esta rama del conocimiento” (Galván, 1993, pp. 678-679).

 

[6]En torno a la trayectoria del IFED y sus perspectivas tras una década de su creación, véase a Picado, H. y Aguilar, I. (2020).

[7] La relevancia que le asigno al fortalecimiento de esos vínculos explica que en varios encuentros de autoridades electorales de la región haya propuesto (fallidamente) la creación de un portal de revistas de estudios electorales, que las visibilice mejor y fomente un provechoso intercambio entre esas publicaciones.