La fundación de la Sociedad Bolivariana de Panamá

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La fundación de la Sociedad Bolivariana de Panamá

2021-11-24T10:30:36-05:0024 noviembre, 2021|Artículo Internacional, Destacado|

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 La fundación de la Sociedad Bolivariana de Panamá1 

1Discurso pronunciado ante la Sociedad Bolivariana de Panamá, en la sede del Parlamento Latinoamericano (PARLATINO), 22 de julio de 2021. El autor agradece a Lil María Herrera y Ramón Morales Quijano su lectura crítica de este texto. 

2Consúltese, con provecho, la descripción que de Méndez Pereira hace Peter A. Szok en Wolf Tracks: Popular Art and Re-Africanization in Twentieth-Century Panama (Jackson: University Pressof Mississippi, 2012), págs. 50-51. 

3Véase, además, del mismo profesor Szok, “Octavio Méndez Pereira and Panamanian Foundational Fiction”, Revista Mexicana del Caribe 7:14 (2002): 145-65. 

El mes de julio —como lo indiqué en un artículo publicado recientemente2— es bolivariano por excelencia.Tres hermanas repúblicas celebran este mes su día nacional: Venezuela (5 de julio), Colombia (20 de julio) y Perú (28 de julio). El 5 de julio, además, es la fecha natal del Dr. José de la Cruz Herrera (1876-1961), el darienita universal, gran humanista panameño y nuestro principal escritor bolivariano, segundo presidente de esta sociedad. 

El 15 de julio culminó sus labores el Congreso de Panamá de 1826, primera reunión de Estados americanos independientes, convocada por Bolívar para proteger, mediante una alianza defensiva, la independencia americana de posibles ataques foráneos y salvaguardar el sistema republicano de gobierno en los países que, a esa fecha, felizmente ya lo habían adoptado. 

El 24 de julio es la fecha principal del año bolivariano: el natalicio del Libertador Simón Bolívar, gran adalid de la libertad, el republicanismo y la anfictionía americana, acerca de cuya centelleante trayectoria y benéficos aportes escuchamos disertar a la Dra. Marixa Lasso, con la excelencia que caracteriza sus presentaciones. En medio de estas conmemoraciones, el 20 de julio de 1929 —92 años atrás, esta semana— fue constituida, con las formalidades requeridas por la circunstancia, la Sociedad Bolivariana de Panamá. Para comprender mejor el significado de este acontecimiento, propongo que prestemos atención, no solo a lo acontecido en la fecha en que fue fundada, sino al lustro transcurrido entre 1926 y 1931, en el cual se inserta el establecimiento de nuestra sociedad y que, acertadamente, podríamos denominar “el quinquenio fundacional”. 

El Congreso Panamericano de 1926 

La conciencia bolivariana permanecía viva en la sociedad panameña de principios de siglo XX. Muchos de nuestros próceres, estadistas e intelectuales, formados durante el período de unión a Colombia, practicaban el culto cívico al Libertador, padre de la patria, a quien los colombianos —al igual que los venezolanos, ecuatorianos, peruanos y bolivianos— reconocen como el fundador de la república. A inicios de la pasada centuria, esta conciencia bolivariana impulsó actuaciones políticas y ejecutorias intelectuales que contribuyeron a apuntalar la identidad nacional. El resultado más memorable de la activación de esta conciencia fue el Congreso Panamericano de 1926, convocado por el gobierno nacional para conmemorar el centenario de la asamblea anfictiónica celebrada, precisamente, un siglo antes. 

Rodolfo Chiari jefaturaba, en aquel momento, el ejecutivo nacional y en su gabinete figuraba, con prominencia, uno de nuestros más destacados humanistas: el Dr. Octavio Méndez Pereira (1887-1954), estadista liberal, hispanoamericanista y bolivariano,3 2 

secretario de Instrucción Pública,4 motor principal detrás del cónclave que, por primera vez desde la fundación de la república en 1903, reunió a representantes de los países americanos en nuestro suelo. Podríamos afirmar que aquel evento constituyó un logro sobresaliente —el reconocimiento, por parte de los Estados americanos, de la legitimidad del Estado panameño, como lo sugiere el profesor Peter A. Szok5— y una importante celebración de hermandad latinoamericana, hispanoamericana y bolivariana encuyo seno la República de Panamá fue, finalmente, recibida, gracias a las actuaciones de nuestra sociedad política e intelectual, gran parte de ella imbuida del espíritu bolivariano. 

4 Julio E. Linares, Enrique Linares en la historia política de Panamá, 1869-1949: calvario de un pueblo por afianzar su soberanía (Panamá: Litografía e Imprenta Lil, 1989), pág. 232. 

5Dice Szok, al respecto de este congreso: “Participants gathered on the isthmus from Latin America and the United States and, in a sense, confirmed through their presence the validity of Panamanian autonomy. Members of the Hispanic-American intelligentsia, however, were often more critical …” Peter A. Szok, ‘La última gaviota’: Liberalism and Nostalgia in Early Twentieth-Century Panamá (Westport, Connecticut: Greenwood Press, 2001), pág. 39. 

6República de Panamá, Congreso Panamericano conmemorativo del de Bolívar, 1826-1926 (Panamá: Imprenta Nacional, 1927), pág. 81. 

7Méndez Pereira, escribe Szok, “was determined to portray the isthmus as an integral part of Spanish America” (Wolf Tracks, pág. 58). 

8 Linares, Enrique Linares, págs. 226-27; ver también Szok, ‘La última gaviota’, pág. 39. El instrumento mencionado en esta sección es el Tratado entre la República de Colombia y los Estados Unidos de América para el arreglo de sus diferencias provenientes de los acontecimientos realizados en el Istmo de Panamá en noviembre de 1903, suscrito en Bogotá el 6 de abril de 1914 

En nuestro intento por justipreciar la fundación de la Sociedad Bolivariana de Panamá, repasemos breve pero juiciosamente algunos de los momentos principales de ese capítulo de nuestra historia republicana. En su convocatoria a la reunión, a inicios de 1926 el presidente Chiari, aludiendo al centenario del Congreso Anfictiónico, expresó: 

Mi Gobierno no ha podido dejar pasar inadvertida una fecha tan gloriosa y trascendental en los fastos de nuestro Derecho Público, y por ello ha convocado a todos los pueblos de América para celebrar juntos dicha fecha con un Congreso Conmemorativo, la inauguración de un monumento a Bolívar según se acordó en la 5ª. Conferencia de Santiago de Chile y la instauración de una Universidad Bolivariana que sea el monumento máximo de nuestro héroe más grande en el pensamiento, en los ideales y en la acción6. 

Panamá se proponía honrar la memoria de Bolívar en torno al centenario del Congreso Anfictiónico, entre otras razones, como medio para promover la identidad nacional y garantizar nuestro sentido de pertenencia a la comunidad de Estados latinoamericanos, tal cual lo destaca el Dr. Szok7. El camino hacia ese fin se había allanado dos años antes, en 1924, como resultado del establecimiento de relaciones diplomáticas con Colombia y la firma de un tratado de límites entre ambos Estados. 

Dicho acontecimiento merece un tratamiento más detallado del que podemos darle en este contexto, pero valga anotar que fue alto el precio que tuvo que pagar Panamá para ser admitida en la familia bolivariana e hispanoamericana. Además del trago amargo que representó la aceptación de los términos del tratado suscrito entre Estados Unidos y Colombia en 1914 y, finalmente, aprobado en 1921 —sin participación istmeña— cuyo propósito era el de poner fin a las diferencias entre Bogotá y Washington suscitadas a raíz de los eventos de 19038, Panamá tuvo que admitir una delimitación territorial impuesta por 3 

(Tratado Thomson-Urrutia). El texto original del tratado, firmado en 1914, está en https://dl.wdl.org/16181/service/16181.pdf (acceso: 26 de julio de 2021). Para un análisis desde la óptica panameña, véase Carlos Iván Zúñiga, “Consideraciones histórico-políticas sobre el Tratado Urrutia-Thomson”, Revista Lotería 210 (julio de 1973): 1-16, http://200.115.157.117/RevistasLoteria/210.pdf. Acceso: 26 de julio de 2021. 

9 Juan B. Sosa, Límites de Panamá: apuntamientos sobre los derechos territoriales de la República en sus linderos con Colombia (Panamá: Tipografía Moderna, 1906). 

10 Linares, Enrique Linares, pág. 227. 

11 Pedro Nel Urrea, “La Sociedad Bolivariana de Colombia cumplió 90 años”, 17 de diciembre de 2014, https://inventivaaudiovisual.wixsite.com/pedronelurrea/single-post/2015/01/29/la-sociedad-bolivariana-de-colombia-cumpli%C3%B3-90-a%C3%B1os. Acceso: 24 de julio de 2021. 

12Sergio Elías Ortiz, “Bibliografía de Eduardo Posada (1862-1942)”, Revista de Historia de América 16 (diciembre de 1943): 123-32. Agradezco a la Dra. Lilia Judith Silva Guevara de Quijano el suministro de esta importante referencia. 

13República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 139. 

14 República de Panamá, Congreso Panamericano, págs. 75-78. 

el congreso colombiano en 1855, contraria a la realidad histórica y al principio de uti possidetis juris, que significó, en la práctica, la pérdida de varios miles de kilómetros cuadrados en el Darién, incluyendo el sitio donde se fundó nuestra primera ciudad: Santa María La Antigua, en 15109. 

Quizás conceptuaron nuestros dirigentes de la época que aquella renuncia, aunque dolorosa, valía la pena en aras de una anhelada reconciliación con Colombia, paso necesario para asegurar el ingreso de Panamá a la comunidad de Estados herederos del legado de España y de Bolívar. A tales efectos, fue comisionado a Bogotá, como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario, otro gran intelectual, educador y estadista, en este caso, de afiliación conservadora: Nicolás Victoria Jaén (1862-1950)10. 

Durante su misión en la capital santafereña, el maestro Victoria, uno de nuestros grandes eruditos de principios del siglo XX, tuvo la oportunidad de asociarse a la esfera cultural colombiana. Participó en la fundación de la Sociedad Bolivariana de Colombia —la primera de las sociedades nacionales— en 1924, iniciativa del culto escritor y estadista conservador, Guillermo Valencia Castillo y del diplomático venezolano Andrés Eloy de La Rosa11. Forjó amistad, entre otros, con el jurisconsulto, historiador y estadista Eduardo Posada (1862-1942), miembro fundador de la Academia Colombiana de la Historia, creada en 190212. 

El maestro Victoria, cuyo espíritu bolivariano se fortaleció en Colombia, tendría prominente participación en el Congreso Panamericano, al que concurrió como uno de los delegados panameños13. Dicho congreso fue inaugurado con gran solemnidad por el presidente Chiari, en el aula máxima del Instituto Nacional, el 18 de junio de 1926, ante la presencia de representantes de 21 países y numerosas organizaciones educativas, científicas y culturales del continente. 

Ecuador, Perú y Venezuela acreditaron embajadas ante el congreso. Argentina, Colombia, Chile, Cuba, Estados Unidos y Nicaragua designaron misiones especiales; Bolivia, Brasil, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, la República Dominicana y Uruguay nombraron delegaciones; Holanda y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda enviaron observadores; y España —un siglo atrás, vilipendiada, pero, ahora, superados los traumas de la independencia, valorada y reverenciada como la “madre patria”— concurrió como invitada de honor14. 4 

Panamá, donde jamás se había protagonizado un evento de semejante magnitud y significación, se esmeró en liderar el cónclave. Por aclamación del congreso, presidió los debates el Dr. Octavio Méndez Pereira15. Con gran solemnidad, a las 9 de la mañana del martes 22 de junio —centésimo aniversario de la apertura del Congreso Anfictiónico de 1826— fue inaugurado el monumento al Libertador, en la plaza que lleva su nombre16, obra del artista español Mariano Benlliure (1862-1947)17, maestro de la escultura heroico-realista18, cuya obra representa a Bolívar de civil —como tiene a bien recordarlo con frecuencia el Dr. Rafael Candanedo— simbolizando con ello al magno estadista, creador de repúblicas y promotor de la anfictionía. 

15 República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 140. 

16 Linares, Enrique Linares, pág. 251. 

17 República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 169. 

18 Juan Adsuara Ramos, Mariano Benlliure y su realismo escultórico (Madrid: Real Academia de San Fernando, 1948), https://www.realacademiabellasartessanfernando.com/assets/docs/discursos_ingreso/adsuara_ramos_juan_bautista_1948.pdf. Acceso: 24 de julio de 2021. 

19República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 195. 

20 República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 173-74. 

21 “Falleció el Lic. Alejandro Aguilar Machado”, La Nación(Costa Rica), 15 de noviembre de 1984, http://repositorio.sibdi.ucr.ac.cr:8080/jspui/bitstream/123456789/3764/1/AMA0009.pdf. Acceso: 24 de julio de 2021. 

Dos días más tarde, en la penúltima sesión, celebrada el 24 de junio, los delegados de Brasil, Argeu de Segadas Machado Guimarães, y Colombia, Eduardo Posada —antes mencionado —propusieron la siguiente moción: 

El Congreso Bolivariano estima de alta trascendencia la fundación en todas las naciones americanas, de sociedades bolivarianas semejantes a las ya establecidas en Colombia y Venezuela cuya misión es la de venerar sin tregua la memoria del Libertador y de estrechar en nombre de sus gloriosos manes los vínculos de fraternidad y de paz entre los países del Nuevo Mundo. 

Tras añadir la exhortación a “cada uno de los delegados” a tomar “la iniciativa en sus respectivos países para llevar a efecto la idea propuesta”, la moción de los delegados Guimarães y Posada fue aprobada por unanimidad19. 

Al respecto de los cometidos que se había trazado la intelectualidad panameña, que en esos momentos —a diferencia de ahora— influía considerablemente en la conducción de nuestros asuntos públicos, el Congreso Panamericano fue un éxito rotundo. Así lo reconocieron tanto delegados como observadores de los asuntos internacionales, para gran complacencia de nuestros sectores dirigentes. El delegado ecuatoriano, Dr. Agustín Cueva, reconoció el “esfuerzo enorme, grande, digno de todo aplauso” hecho por Panamá “al convocar este Congreso conmemorativo del de 182620. 

Aunque Costa Rica no acudió a la reunión —quizás por encontrarse aún tensionadas las relaciones entre ella y Panamá, rotas en 1921, con motivo del incidente fronterizo conocido como la “guerra de Coto”— desde San José, la capital de aquella república, el prestigioso intelectual Alejandro Aguilar Machado —posteriormente declarado “benemérito de la patria”21— comentó en su carta dirigida al Dr. Octavio Méndez Pereira (8 de julio de 1926): 5 

El brillante porvenir político de Panamá parece asegurado. Cuando un país tiene la suerte de contar en su vanguardia intelectual espíritus tan bien inspirados y cultos como el suyo, puede lanzarse, sin vacilaciones ni temores, a la conquista de aquella hegemonía espiritual que solo han pretendido monopolizar los fuertes, en los grandes conglomerados humanos. 

¡Qué satisfecho debe sentirse usted ahora! —continúa Aguilar Machado— ¡Su brillante tesis presentada en el Congreso de Lima, convertida ya en hermosa realidad! Acariciada por la brisa de los dos océanos, como una sultana envuelta entre los pliegues de un manto azul, la pujante Panamá recibiendo el homenaje de todos los exponentes del pensamiento continental que asistieron al Congreso de Bolívar. Y sobre tan imponente cuadro, vibrando de entusiasmo el corazón de los buenos hijos, de los legítimos patriotas entre quienes ha sabido conquistar usted un puesto de honor22. 

22República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 69. 

23 República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 67. 

Nadie, sin embargo, capturó el sentimiento general y la enorme satisfacción de la dirigencia panameña con mayor lucidez que el célebre Laureano Vallenilla Lanz, representante de Venezuela y delegado de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales de su país en la reunión panamericana, quien, en una emotiva misiva a Octavio Méndez Pereira, fechada el 30 de junio de 1926, exclamó: 

Yo le aseguro a usted que he vivido en Panamá días inolvidables, días de gloria para nuestra América que unida en un solo sentimiento ha realizado en esta tierra consagrada por su genio la apoteosis definitiva del Libertador. 

Los hombres que concibieron y llevaron a cabo tan brillantemente esta Asamblea de Naciones a la vez que se han conquistado un puesto de honor en los anales de América han hecho obra de noble patriotismo porque Panamá, soberana e independiente ha recibido la absoluta reafirmación de su individualidad nacional sancionada por todos los pueblos del Continente. Cuando un pueblo cuenta con un grupo de hombres que serían notables en cualquier país del Mundo, tiene asegurada su existencia. 

Y puedo asegurar a usted que es esta no mi impresión personal que francamente sería interesada por mis simpatías y por mi gratitud, sino la de todos los que hemos tenido la suerte de asistir al Congreso de Bolívar23. 

El congreso fue, sin duda, un triunfo para la república istmeña. Los que entonces enrumbaban los destinos del país tenían la convicción de haber dado cumplimiento a aquel sueño de Bolívar, quien en su Carta de Jamaica (1815) expresó: 

¡Qué bello sería que el Ystmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los Griegos.! ¡ojala que algun día tengamos la fortuna de instalar alli un augusto Congreso de los Reprecentantes[sic] de las Republicas, 6 

Reynos é Ymperios á tratar y discutir sobre los altos intereses de la Paz y de la Guerra, con las naciones de las otras tres partes del Mundo.24 

24Simón Bolívar, Carta de Jamaica (Caracas: Comisión Presidencial para la Conmemoración del Bicentenario de la Carta de Jamaica, 2015), pág. 28, https://albaciudad.org/wp-content/uploads/2015/09/08072015-Carta-de-Jamaica-WEB.pdf. Acceso: 26 de julio de 2021. Esta versión mantiene la ortografía original. 

25 República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 139. 

26“Discurso del Dr. Eduardo Posada, pronunciado en Panamá, 29 de junio de 1926”, Boletín de la Sociedad Bolivariana, número especial, bodas de oro, 1979. Este y otros boletines de la Sociedad Bolivariana de Panamá, además de los ejemplares citados de El Panamá América y La Estrella de Panamá, correspondientes a 1929 y 1930, fueron consultados en la Biblioteca Nacional de Panamá. Se agradece profundamente el apoyo del personal de la sección de hemeroteca, en especialde las licenciadas Fátima Ávila y Griselda Añino, así como el apoyo y orientación del ingeniero Juan Antonio Cardona Conte. 

27 José de la Cruz Herrera, “Un recuerdo envuelto en los colores del iris boliviano”, La Estrella de Panamá, 17 de diciembre de 1930, pág. 22. 

La dirección que Panamá le dio al evento, a cargo de aquilatados intelectuales y genuinos bolivarianos —encabezados por el secretario de Instrucción Pública, Méndez Pereira, moderador de la reunión y el resto de la delegación panameña, compuesta por Nicolás Victoria Jaén, Samuel Lewis García de Paredes, Narciso Garay, Carlos Laureano López y Fabián Velarde25, además de numerosos representantes de asociaciones cívicas, educativas y gremiales— condujo al cónclave por los derroteros deseados por el sector dirigente. En cuanto a la fundación de sociedades bolivarianas en las repúblicas de América, la delegación de Panamá acogió inmediatamente la recomendación del Congreso Panamericano. 

Tras su clausura (el 25 de junio), cuatro días más tarde —el 29 del mismo mes— por invitación de Nicolás Victoria Jaén se reunió un grupo de caballeros bolivarianos para dar inicio a una “Sociedad Boliviana” en Panamá26. “Boliviano” era el adjetivo que frecuentemente se utilizaba para caracterizar a quienes hacían suyo el ideario del Libertador, como lo explica el Dr. José de la Cruz Herrera. Por esos años empezó a cobrar mayor vigencia el adjetivo “bolivariano”, que actualmente se usa con el propósito mencionado, reservándose “boliviano” para referirse a los naturales de la República de Bolivia, nombrada en honor de Bolívar27. 

Como invitado especial en esa ocasión estuvo nada menos que don Eduardo Posada, quien entre otros aspectos mencionó: 

[…] me he permitido reuniros aquí para poner las bases de la Sociedad boliviana en el Istmo, y me complace altamente ver que un lúcido grupo de intelectuales y patriotas ha recibido, en esta hora de homenajes al Libertador, con grande entusiasmo tan nobilísimo proyecto, y por ello os presento, en nombre de la Sociedad boliviana de Colombia los más vivos agradecimientos. 

El benemérito señor Victoria, que ha fomentado esta reunión, fue uno de los fundadores de la asociación boliviana en mi país, cuando estuvo allá en delicada misión internacional, que desempeñó con exquisito acierto, y será él aquí factor eficiente de nuestras tareas […] 7 

La magnífica tierra istmeña acaba de rendir un grandioso homenaje al Libertador con motivo del centenario de la magna asamblea que él convocara para asegurar la independencia y la libertad de América. Con excepcional esplendidez, con artístico lujo, con sincero éxtasis, se ha celebrado en estos días el secular aniversario, y nada ha faltado en esta mirífica glorificación del epónimo caraqueño […] 

La principal misión de estas sociedades es velar sobre los manes de Bolívar, como las vestales de Roma, sobre el sagrado fuego, cultivar su recuerdo con veneración y cariño, guardar cuidadosamente todos los monumentos que le ha dedicado la posteridad agradecida, y tener siempre sus reliquias en los altares del patriotismo28. 

28 “Discurso del Dr. Eduardo Posada, pronunciado en Panamá, 29 de junio de 1926”, Boletín de la Sociedad Bolivariana, número especial, bodas de oro, 1979. 

29 República de Panamá, Congreso Panamericano, pág. 155. 

La semilla de la Sociedad Bolivariana de Panamá había sido plantada y abonada con creces. Al poco tiempo germinaría y, muy pronto, rendiría sus primeros frutos, francamente admirables. 

Se formaliza la sociedad 

Tres años más tarde, el incansable maestro, Nicolás Victoria Jaén, convocó a una nueva reunión para dar formalidad a la propuesta hecha en el marco del Congreso Panamericano de 1926. Urgía organizar la sociedad de cara al centenario del fallecimiento del Libertador, acaecido, como es conocido, el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta, Colombia. En el Congreso Panamericano de 1926, Guillermo Andreve, prominente estadista liberal, había sugerido que las “naciones fundadas por Bolívar … de común acuerdo resuelvan celebrar dignamente, con caracteres de apoteosis, el primer centenario de la muerte del Libertador”. Añadió: 

En diciembre de 1930 se cumplirá el primer centenario de la muerte del Libertador y fundador Simón Bolívar cuya idea magna o sea la confederación de los países de América celebramos actualmente con la reunión de este Congreso. Si los deseos han de estar de acuerdo con la grandeza del Héroe, es indudable que a Bolívar no se le ha hecho todavía el culto correspondiente, porque hasta ahora no ha tenido ni la magnitud ni el esplendor que él necesita. Hemos olvidado los americanos todos cumplir ese deber sagrado con la figura más grande que hemos tenido en América y probablemente tendremos en mucho tiempo. Así como los creyentes tienen su culto, los hombres libres debemos tener el nuestro y nada podría corresponder mejor a esa aspiración que la de consagrar la Quinta de San Pedro Alejandrino, donde murió el Libertador, como santuario de la libertad y de la confraternidad de los americanos29. 

Al momento de la citación del maestro Victoria (1929), ya habían sido fundadas asociaciones dedicadas a promover el ideario político del Libertador, a partir de la Gran Sociedad Boliviana de Caracas, fundada, por iniciativa del general Rafael Urdaneta, en 8 

1842, año de la repatriación de los restos de Bolívar30. Posteriormente, surgen asociaciones en varias localidades, pero no es hasta 1924 cuando —como ya fue expresado— se funda la primera agrupación nacional: la Sociedad Bolivariana de Colombia. A aquella siguieron las del Ecuador (1926), Perú (1927), Panamá (1929), Bolivia (1936) y Venezuela (1938)31. 

30“La Sociedad Bolivariana de Venezuela”, s.f., http://www.efemeridesvenezolanas.com/html/boli.htm. Acceso: 24 de julio de 2021. 

31 Lisímaco López y López, “Las sociedades bolivarianas”, La Estrella de Panamá, 26 de julio de 2019, https://www.laestrella.com.pa/opinion/columnistas/190726/sociedades-bolivarianas. Acceso: 24 de julio de 2021. 

32 “Acta de fundación de la Sociedad Bolivariana de Panamá, 20 de julio de 1929”, Boletín de la Sociedad Bolivariana 1:1 (octubre de 1931). 

33 Oscar Vargas Velarde, “Origen e itinerario de la formación jurídica en Panamá”, Tribunal de Cuentas, s.f., https://tribunaldecuentas.gob.pa/wp-content/uploads/2013/05/Origen-e-itinerario-de-la-formaci%C3%B3n-jur%C3%ADdica-en-Panam%C3%A1.-Mgdo.-Oscar-Vargas-Velarde1.pdf. Acceso: 24 de julio de 2021. 

34 Clasificación del autor. 

35 De acuerdo con la base de datos del autor. 

36Órgano Judicial, “Galería de presidentes”, https://www.organojudicial.gob.pa/acerca-de-nosotros/galeria-de-presidentes. Acceso: 24 de julio de 2021. 

En la venerable aula máxima del Instituto Nacional —la cual, nuevamente, sirvió de recinto para solemnes exposiciones sobre el Libertador y su legado— el 20 de julio de 1929 se reunieron 51 caballeros bolivarianos: 50 panameños y un extranjero, el ministro —hoy se diría “embajador”— de Colombia, Manuel Carvajal. Otros 34 señores “se excusaron de asistir, pero manifestaron su conformidad con el propósito de la reunión y su deseo de ser considerados como miembros fundadores”. Son, por lo tanto, 85 los fundadores de la Sociedad Bolivariana de Panamá, según lo consigna el acta levantada el 20 de julio de 1929, publicada en el primer número del Boletín de la Sociedad Bolivariana (octubre de 1931)32. 

¿Cómo describiríamos a este grupo? Había capitalinos e interioranos, conservadores y liberales. Predominaban quienes se dedicaban, principalmente, al ejercicio del derecho, ya fuese como abogados graduados o empíricos (práctica común en aquella época). Según mi cuenta rápida, basada en el excelente ensayo del profesor Vargas Velarde sobre la formación jurídica en Panamá, al menos 41 de los 85 fundadores —casi la mitad (49%)— tenían esta profesión33. 

Al menos 17(20%) estaban dedicados primariamente a la educación y había un número parecido de hombres de negocios (16 o 19%). Por lo menos cinco médicos figuraban en la lista (6%) y al menos dos (2%) serían “publicistas” (término que se usaba para referirse a personas que escriben para el público). En esta categoría situaríamos a los poetas Miró y Batalla34. 

Además de su actividad prioritaria, muchos eran escritores. Entre los fundadores estaban los directores de los principales diarios del país: Tomás Gabriel Duque (La Estrella de Panamá) y Abilio Bellido (El Panamá América). Al menos 34 (40%) fueron, en algún momento, diputados a la Asamblea Nacional35. Varios magistrados de la Corte Suprema de Justicia existieron entre ellos y al menos siete presidieron el Órgano Judicial36. Cuatro 9 

accedieron a la presidencia de la República: Belisario Porras, Harmodio Arias Madrid, Juan Demóstenes Arosemena y Enrique A. Jiménez37. 

37 Belisario Porras fue presidente en 1912-1916, 1918-1920 y 1920-1924; Harmodio Arias, en 1932-1936; Juan Demóstenes Arosemena, en 1936-1939; y Enrique A. Jiménez, en 1945-1948. 

38 Carlos Guevara Mann, “La Academia Panameña de la Historia”, La Prensa, 16 de mayo de 2018, https://www.prensa.com/opinion/Academia-Panamena-Historia_0_5031246980.html. Acceso: 24 de julio de 2021. 

39 “Listado [sic] histórico de académicos numerarios”, Academia Panameña de la Lengua, https://aplengua.org.pa/listado-historico/. Acceso: 24 de julio de 2021. 

40República de Panamá, “Ley N°8 de 23 de enero de 1937, por la cual se crea una cátedra, se dispone dotar de local a la Sociedad Bolivariana y se dictan otras medidas para honrar la memoria del Libertador Simón Bolívar”, Gaceta Oficial N°7.468, 28 de enero de 1937,https://docs.panama.justia.com/federales/leyes/8-de-1937-jan-28-1937.pdf. Acceso: 24 de julio de 2021. 

41República de Panamá, “Ley N°63 de 6 de junio de 1941, que patrocina la Sociedad Bolivariana de Panamá”, Gaceta Oficial N°8.538, 19 de junio de 1941,https://docs.panama.justia.com/federales/leyes/63-de-1941-jun-19-1941.pdf. Acceso: 24 de julio de 2021. 

Los bolivarianos Ricardo J. Alfaro, Enrique J. Arce y Octavio Méndez Pereira participaron en la fundación de la Academia Panameña de la Historia, establecida ocho años antes, en 192138. Entre los miembros fundadores de la Sociedad Bolivariana de Panamá, fueron académicos de la lengua, en algún momento, Ricardo J. Alfaro, Guillermo Andreve, Harmodio Arias Madrid, Catalino Arrocha Graell, Abel Bravo, Eduardo Chiari, Héctor Conte Bermúdez, Jeptha B. Duncan, Julio J. Fábrega, Narciso Garay, Víctor Florencio Goytía, Samuel Lewis García de Paredes, José de la Cruz Herrera, Melchor Lasso de La Vega, Octavio Méndez Pereira, Ricardo Miró, José Dolores Moscote, Belisario Porras, Samuel Quintero, Enrique Ruiz Vernacci y Nicolás Victoria Jaén39. En total: 21bolivarianos académicos de la lengua, lo que representa el 25% de la muestra. 

Este modesto recuento nos indica que la composición de la Sociedad Bolivariana de Panamá abarcó, en sus inicios, a elementos destacados de la sociedad política, el mundo cultural, la rama educativa y el ámbito social del país. Todos eran hombres: algunos años transcurrirían antes de que se admitieran mujeres en la sociedad. Profesionales en su gran mayoría, varios de ellos fueron influyentes personajes. 

Esas características contribuyeron, significativamente, a la difusión del culto cívico a Bolívar que se esparció notablemente en el país en la década de 1930 y alcanzaría un hito importante en 1937, con la expedición de la Ley N°8 de ese año, “por la cual se crea una cátedra, se dispone de dotar de local a la Sociedad Bolivariana y se dictan otras medidas para honrar la memoria del Libertador Simón Bolívar”,40 durante la administración del Dr. Juan Demóstenes Arosemena, bolivariano, reemplazada por la Ley N°63 de 1941, expedida durante el primer gobierno del Dr. Arnulfo Arias Madrid, “que patrocina la Sociedad Bolivariana de Panamá” y, además, otorga al Salón Bolívar, sitio histórico donde se reunió el Congreso Anfictiónico de 1826, la categoría de monumento nacional (Art. 7)41. 

En el discurso que pronunció ante la distinguida concurrencia que el sábado 20 de julio acudió a la cita bolivariana en el Instituto Nacional, Nicolás Victoria Jaén definió a la sociedad que ese día se fundaba formalmente como una “Asociación que ha de contribuir al culto patriótico que deben rendirle al Libertador los buenos hijos de Venezuela, 10 

Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá, naciones hermanas, más que hermanas …” Agregó: 

[…] no hallaréis en la historia del continente una figura más clásica, ni más homérica que la que ofrece nuestra historia americana. Este hombre es Bolívar, cuya luz preside y presidirá las altas palpitaciones del pensamiento latino americano. 

Es a él a quien queremos glorificar en el primer centenario de su muerte, que va a tener lugar el año entrante, y por eso os he convocado hoy, veinte de julio, para que a la sombra de esta gloriosa fecha fundemos la Sociedad Bolivariana de Panamá. 

Acto seguido, el ministro de Colombia, Manuel Carvajal, tomó la palabra para proponer que se declarase fundada la sociedad y se adoptara, provisionalmente, el estatuto de la Sociedad Bolivariana de Colombia, para, de acuerdo con él, proceder a la elección de la primera directiva, que quedó compuesta de la siguiente manera42: 

42 “Acta de fundación de la Sociedad Bolivariana de Panamá”, Boletín de la Sociedad Bolivariana 1:1 (octubre de 1931). 

43 Véanse las ediciones de El Panamá América y La Estrella de Panamá correspondientes al 21 de julio de 1929. 

Presidente: Nicolás Victoria Jaén 

Primer vicepresidente: Narciso Garay 

Segundo vicepresidente: José de la Cruz Herrera 

Secretario de actas: Catalino Arrocha Graell 

Secretario de correspondencia: Víctor Florencio Goytía 

Tesorero: Enrique A. Jiménez 

Bibliotecario: Enrique J. Arce 

Consultor jurídico: Julio J. Fábrega 

Vocales: José Dolores Moscote 

Luis de Roux 

Samuel Lewis García de Paredes 

Alejandro Tapia Escobar 

Demetrio Porras 

Nicanor Villalaz 

José María Pinilla Urrutia 

Al día siguiente, en sus primeras planas, los principales diarios de la capital dieron al evento alguna visibilidad43. El contraste con el despliegue periodístico de estos mismos periódicos un año y medio más tarde, con motivo del centenario del fallecimiento de Bolívar, no podría ser más impresionante. 

La apoteosis del Libertador 

El 17 de diciembre de 1930, los diarios panameños amanecieron llenos de contenido bolivariano. Las primeras planas de La Estrella de Panamá y El Panamá América —cuya circulación fue de 8,086 ejemplares el día anterior— estaban completamente dedicadas a Simón Bolívar. Varias páginas interiores también fueron dirigidas a exaltar al héroe de la independencia. 11 

Es difícil transmitir, en tan breve espacio, la abundancia del material que excedía toda expectativa. Notas de prensa, discursos, ensayos, fotografías y cables internacionales abarrotaban los dos diarios, cuyos editoriales versaron, en ambos casos, sobre el legado bolivariano. Poemas en honor del Libertador engalanaban las páginas interiores; entre ellos, el exvoto de la Alondra Chiricana, un hermoso soneto:44 

44El Panamá América, 17 de diciembre de 1930, pág. 4. 

Al Libertador de América 

Bolívar, la centuria que en tu losa gravita 

—torre de cien relieves, cuya eterna campana 

pregona la grandeza de tu gloria infinita— 

proyecta sobre el mundo tu sombra soberana. 

En esta fecha augusta mi espíritu medita 

en la obra fecunda, de fuerza sobrehumana, 

que legaste a los pueblos, cual lámpara bendita 

encendida en la lumbre de una tarde romana. 

Y al evocar tu gloria recuerda tu agonía, 

las dudas y temores de tu postrero día: 

‘tal vez aré en el mar y edifiqué en el viento’, 

Mientras ante tu fosa se postran las naciones 

y dejan como exvotos triunfales pabellones …. 

¡Respuesta a aquella frase de amargo desaliento…! 

María Olimpia de Obaldía 

David, diciembre 17 de 1930 

Ambos diarios anunciaban el programa que, a efectos de honrar la memoria del Libertador, habían organizado el gobierno nacional (presidido en ese momento por Florencio Harmodio Arosemena) y la Sociedad Bolivariana de Panamá, dirigida por su presidente, Nicolás Victoria Jaén, a la sazón, secretario de Hacienda y Tesoro en el gabinete ministerial. Es evidente que la conmemoración fue preparada con el mayor esmero. A finales de octubre, la Asamblea Nacional había dictado la Ley N°11 de 1930, que declaró el 17 de diciembre como “día de recogimiento nacional”. Dicha excerta legal dispuso que, a la 1 PM de ese día, “hora en que dejó de existir el Libertador”, se guardase en toda la república un minuto de silencio, suspendiéndose “todas las actividades y las comunicaciones públicas, en tributo de respeto a su memoria”. 

Determinó la cámara, además, que el Poder Ejecutivo encabezase una peregrinación al monumento a Bolívar de la ciudad capital, con entrega de ofrendas florales y que en las escuelas del país se organizasen “veladas escolares en las cuales se exaltarán, para veneración y ejemplo de los educandos, la persona y la obra del Libertador”. Ordenó, finalmente, la Asamblea que “toda la correspondencia interna que circule por las estafetas nacionales entre el 17 de diciembre del año en curso y el 15 de febrero de 1931” llevase “como porte adicional una estampilla conmemorativa, de un centésimo de balboa” cuyo 12 

producto se pondría “a disposición de la Sociedad Bolivariana de Panamá, para el fomento de su Biblioteca45. 

45 República de Panamá, “Ley 11 de 10 de octubre de 1930, conmemorativa del centenario de la muerte del Libertador”, Gaceta Oficial N°5.845, 10 de octubre de 1930, https://docs.panama.justia.com/federales/leyes/11-de-1930-oct-10-1930.pdf. Acceso: 24 de julio de 2021. 

46“Programa hoy en honor de Bolívar”, El Panamá América, 17 de diciembre de 1930, primera plana. 

47“Himno a Bolívar”, El Panamá América, 17 de diciembre de 1930, primera plana. 

En cumplimiento de dicha ley, el programa del 17 de diciembre en la capital consistió en lo siguiente: 

8 A.M.: Parada de los colegios de enseñanza secundaria, oficiales y privados en la plaza de Bolívar. Asistirán el presidente y delegaciones de los poderes públicos, el Cuerpo Diplomático y Consular y las instituciones oficiales y privadas. Alocución del socio Julio J. Fábrega. Ofrenda por el encargado de negocios de Venezuela. Otras ofrendas florales. Discurso de Narciso Garay en representación del Gobierno Nacional. Presentación de armas del batallón Juana de Arco y la Policía Nacional. 

9 A.M.: Solemne Misa de Réquiem en la Catedral, oficiada por el arzobispo. 

1 P.M.: Suspensión del tráfico y de toda actividad durante un minuto. La sirena de la Bomba indicará la hora. Después del silencio se darán las salvas de estilo. 

8.30 P.M.: Gran sesión solemne de la Sociedad Bolivariana en el aula máxima del Instituto Nacional. Programa: Himno venezolano. Apertura del acto por el presidente Nicolás Victoria Jaén. Himno colombiano. Discurso del socio Héctor Conte Bermúdez: “La creación de Bolívar y la constitución boliviana en el istmo de Panamá”. Himno boliviano. Fragmento de la obra del socio José de la Cruz Herrera, “A través del espíritu del Libertador”. Himno ecuatoriano. “Himno a Bolívar”, del socio Batalla, con música del maestro [Ricardo] Zozaya, cantado por el orfeón del Instituto Nacional. Discurso del socio José Dolores Moscote. Pieza musical por el violinista [español] Andrés Dalmau. Clausura del acto por Octavio Méndez Pereira, secretario de Instrucción Pública. Himno Nacional46. 

En tan imponente programa cultural sobresalía, entre otros elementos, el mencionado “Himno a Bolívar”, compuesto especialmente para la fecha “por el poeta nacional don J. Guillermo Batalla”, miembro de la Sociedad Bolivariana de Panamá47: 

Coro: 

Loor a ti, valeroso guerrero, 

que alcanzaste renombre inmortal 

con el raro poder de tu acero 

y el fulgor de tu mente genial! 

Qué fructíferas fueron las huellas 13 

del empuje de tu heroicidad! 

Con qué ardor tachonaste de estrellas 

los caminos de la libertad! 

Adalid de gallardos embates, 

con tu arrojo y tu clara visión 

en cien crudos y fieros combates 

diste muerte a la vil opresión. 

(coro) 

En el libro sin fin de la Historia, 

que registra tu acción singular, 

brilla —pura— tu excelsa memoria, 

como brilla la luz del altar. 

Un conjunto de pueblos te aclama 

con la más sacrosanta emoción 

como el héroe de más justa fama 

que ha tenido la Emancipación. 

(coro) 

Llegue a ti como nube de incienso 

y entre lampos de fiel gratitud 

el caudal del amor tan inmenso 

que le inspiras a la juventud, 

por la magna y sublime epopeya 

que tu espada logró realizar, 

por tu gloria, la gloria más bella 

que la América puede ostentar. 

A juzgar por los diarios del día siguiente —18 de diciembre de 1929— la jornada conmemorativa del Libertador Simón Bolívar fue un rotundo éxito. No solo se llevó a cabo con el mayor lucimiento en la capital, con la concurrencia de los más altos dignatarios del Estado. También en el interior hubo actividades relevantes. En Chitré, la participación popular en la agenda bolivariana fue nutrida48. En La Chorrera, el consejo municipal celebró en honor de Bolívar una sesión solemne49. 

48 “Chitré celebró solemnemente el día de ayer”, La Estrella de Panamá, 18 de diciembre de 1930. 

49 “El concejo de La Chorrera honró al Libertador”, La Estrella de Panamá, 18 de diciembre de 1930. 

50“Penonomé también conmemora esta fecha”, La Estrella de Panamá, 18 de diciembre de 1930. 

Y en Penonomé, “el pueblo más bolivariano de la república” como lo describió el Dr. Carlos Iván Zúñiga, la programación fue enjundiosa, organizada por la Junta Bolivariana, presidida por Agustín Jaén Arosemena, orador oficial en esa efeméride. Esta junta tenía la particularidad de que estaba compuesta por elementos de ambos sexos, a diferencia de la Sociedad Bolivariana de Panamá, que a la fecha seguía siendo un ámbito enteramente masculino50. 

Luego de los actos alusivos al centenario de la muerte de Bolívar, la Sociedad Bolivariana de Panamá completó su ciclo fundacional. El 25 de julio de 1931 renovó su junta directiva, 14 

encabezada a partir de la fecha por José de la Cruz Herrera, nuestro principal escritor bolivariano. Ese mismo año inició la publicación de su boletín, dirigido por el mismo Dr. Herrera y don Miguel Amado, ambos conservadores y bolivarianos de profunda convicción51. 

51Boletín de la Sociedad Bolivariana 1:1 (octubre de 1931). 

52 Véanse sus obras antes citadas, ‘La última gaviota’ y Wolf Tracks, además de su ensayo sobre Méndez Pereira, al que también se aludió anteriormente (“Octavio Méndez Pereira and Panamanian Foundational Fiction”). 

53 Carlos Guevara Mann, “La Academia Panameña de la Historia”, La Prensa, 16 de mayo de 2018, https://www.prensa.com/opinion/Academia-Panamena-Historia_0_5031246980.html. Acceso: 24 de julio de 2021. 

A manera de conclusión 

A juzgar por la cobertura periodística disponible nueve décadas después, el primer gran evento de Sociedad Bolivariana de Panamá, encaminado a promover el culto cívico a Bolívar y a recalcar la pertenencia del istmo a la gran familia bolivariana, fue sumamente exitoso. Según el concepto de quienes dirigían los destinos de la patria en aquellos momentos, la identidad nacional consistía no solo de un elemento hispanoamericano, como bien lo ha expuesto Peter A. Szoken sus recomendables obras sobre el desarrollo de esa identidad52. Además, de hispanoamericana, nuestra identidad es bolivariana, según el criterio de la intelectualidad panameña de los años veinte. Esta identidad bolivariana se vincula a la gesta independentista encabezada por el Libertador, al sistema republicano que Bolívar instauró en Colombia —la gran república creada por el héroe de América— y a su propuesta anfictiónica para los pueblos libres del yugo español. 

Y esta identidad se fortalece a través del culto al Libertador y la promoción de su ideario, razones detrás de la fundación de la Sociedad Bolivariana de Panamá. Como parte del proyecto de apuntalamiento de esta identidad nacional, la intelectualidad panameña creó en la década de 1920 tres sociedades culturales, adscritas a la tradición hispanoamericana y bolivariana: la Academia Panameña de la Historia (1921), la Academia Panameña de la Lengua (1926) y la Sociedad Bolivariana de Panamá (1929)53. La primera, tristemente, no funciona, lo cual es muy lamentable. Las otras dos se mantienen vigentes, a la expectativa, en el caso de la Sociedad Bolivariana, de que se vigorice su presencia en la vida nacional, como lo vislumbraron los fundadores. 

A tales efectos, un buen punto de partida es exigir el cumplimiento de la Ley N°63 de 1941, que ordena el patrocinio estatal y el suministro del local a la Sociedad Bolivariana de Panamá, disposiciones que se incumplen en detrimento de las funciones cuyo desempeño le ordena a nuestra asociación esa misma ley. Y un buen modelo por seguir es la jornada del 17 de diciembre de 1930, que la Sociedad Bolivariana organizó con tanto brillo y prolijidad, y que culminó en un logro muy notorio. De cara a las conmemoraciones que tendrán lugar en los próximos años —los doscientos años del Congreso Anfictiónico (2026), el centenario de la Sociedad Bolivariana de Panamá (2029) y el bicentenario del fallecimiento del Libertador (2030)–, que los bríos y la lucidez, los arrestos y la clarividencia de nuestros fundadores nos sirvan de inspiración hacia el diseño y ejecución de programas cívicos y culturales de gran beneficio para la nación. 

Carlos Guevara Mann, Ph.D. 15 

Recibió su doctorado (Ph.D.) en Gobierno y Relaciones Internacionales en la prestigiosa Universidad de Notre Dame, Indiana, Estados Unidos. Se ha dedicado al estudio de la política comparada, las relaciones internacionales y la historia política. Es autor de Panamanian Militarism: A Historical Interpretation (Ohio University Press, 1996) y Political Careers, Corruption and Impunity: Panama’s Assembly, 1984-2009 (Notre Dame Press, 2011), así como de numerosos artículos sobre temas políticos e históricos. Es profesor de Ciencia Política en Florida State University, Panamá, donde además dirige la Maestría en Asuntos Internacionales. Anteriormente, fue profesor en University of Nevada, Reno y Universidad del Norte, Colombia. El Dr. Guevara Mann se ha destacado como columnista del diario La Prensa, comentarista sobre temas políticos y consultor de las Naciones Unidas. Es miembro de la Sociedad Bolivariana de Panamá, de la Asociación Educativa Francisco Céspedes, la Escuela de Ciudadanía “Alberto Quirós Guardia” y otras organizaciones cívicas y culturales. 

1. Caballeros bolivarianos de Panamá. De izquierda a derecha: Guillermo Méndez Pereira, Gregorio Miró Denis, José de la Cruz Herrera, presidente de la Sociedad Bolivariana (1931-1935), Héctor Conte Bermúdez, Juan José Amado, Alfonso Herrera y Franco. Foto por cortesía de Lil María Herrera. 

2. Monumento al Libertador Simón Bolívar en la quinta de San Pedro Alejandrino, Santa Marta, Colombia. Foto de Carlos Guevara Mann (2015). 

3. Estatua del Libertador Simón Bolívar en sede de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Washington, D.C. Foto de Carlos Guevara Mann (2019). 

4. Busto del Libertador Simón Bolívar en la Villa de Los Santos, Panamá. Foto de Carlos Guevara Mann (2019). 

5. Monumento al Libertador Simón Bolívar en Valencia, Venezuela. Foto de Carlos Guevara Mann (2018).